BIGOTES DE RANA
(EL REINO DE LOS DISPARATES)
Farsa onírica y disparatada en tres actos para cuatro actores con vocación de malabaristas.
Duración estimada: 80 - 90 minutos (contando las pausas dramáticas exageradas, las persecuciones en cámara lenta y la interacción con el público).
Público recomendado: De 9 años en adelante.
Bienvenidos a este rincón donde las coronas de cartón pesan más que las de oro, las botas gigantes vuelan con efectos especiales de risa y la lógica se toma unas vacaciones permanentes. Si venían buscando ejércitos solemnes, tragedias de manual o finales aburridos, se equivocaron de puerta (y de siglo). Aquí el amor se mide en pulseras de macarrones, los reyes dan berrinches con destapacaños y las mentiras tienen las patas tan cortas que siempre tropiezan con un baúl con ruedas. Acomódense, dejen la seriedad en la entrada y prepárense para ver cómo cuatro locos con vocación de malabaristas transforman una silla coja en todo un imperio. ¡Que suba el telón... si es que no se atora en el tendedero!
Personajes y Vestuario
- EL REY BERRINCHES VIII: Monarca bajito o encorvado que intenta verse imponente. Viste bata de baño de peluche rojo como capa real, bermudas a cuadros, calcetines con rombos y pantuflas de león. Su corona de cartón dorado es tres tallas más grande y se le cae a los ojos cuando grita. Su cetro es un destapacaños dorado. Inventa refranes absurdos creyendo que es sabio.
- LA PRINCESA VALENTINA SIN FILTRO: Joven enérgica, irreverente y práctica. Usa vestido de tul rosa pastel sobre pantalones de mezclilla remangados y botas de lluvia amarillas. Cuando se disfraza de "Paco el Rudo", se pone un chaleco de repartidor, un colador de pasta en la cabeza y un gigantesco bigote de estambre verde neón sujeto con elásticos visibles.
- EL JOVEN SUSPIROS DEL VALLE: Galán sin un centavo, flaco, elástico y propenso a desmayarse con estilo poético. Viste pantalones parchados, camisa blanca con volantes de papel crepé y chaleco chico. Lleva un ukelele de plástico sin cuerdas que rasguea haciendo los sonidos con la boca.
- DON LABIA DE LA MALA ESPINA: Villano encantador y tramposo. Traje a rayas brilloso, zapatos de dos tonos que rechinan al caminar, capa negra con forro morado, bigote finísimo pintado y pelo engominado como casco de plástico. Camina siempre de puntitas.
Escenografía y Atrezzo Móvil
- Tres cubos de madera pintados: Con una cara de piedra de castillo, otra de ladrillo, otra de corteza de árbol y otra de tapiz real. Al girarlos o apilarlos forman tronos, camas, mesas o bosques.
- Un tendedero aéreo: Cruza el escenario a dos metros de altura. De ahí los actores cuelgan sábanas pintadas con pinzas gigantes para indicar el lugar: un sol con gafas oscuras, una luna aburrida, o calcetines viejos y ramas.
- El Baúl con Ruedas: Caja grande con rueditas de supermercado y un letrero que dice: "FRÁGIL: NO CONTIENE UN VILLANO ESCONDIDO".
- La Sábana Azul: Tela larga que dos actores agitan para hacer el mar.
ACTO I: EL CORAZÓN TIENE RAZONES QUE LA BILLETERA NO ENTIENDE
Cuadro 1: La Sala del Trono Inestable
(Al encenderse las luces, los cuatro actores entran marchando al ritmo de un tambor de juguete. Colocan los tres cubos en el centro con la cara de tapiz real hacia el público. Cuelgan en el tendedero un cartel que dice: "REINO DE LA SILLA COJA". Salen todos menos EL REY BERRINCHES, que hace gárgaras sin agua de espaldas al público).
Escena 1
(El Rey se da la vuelta de golpe, intenta una pose majestuosa, tropieza con su bata y cae sentado en el cubo central. La corona se le baja hasta la nariz).
REY BERRINCHES: (Subiéndose la corona con el destapacaños, furioso) ¡Me lleva el tren que no pasa por mi casa! ¡Guardias! (Mira al público, apenado). Ah, cierto que los despedí por comerse las galletas de animalitos del tesoro real. ¡Valentina! ¡Baja de tu torre inmediatamente o te suspendo el domingo hasta que las vacas den leche con chocolate!
(Entra VALENTINA deslizándose con sus botas para la lluvia. Detrás viene SUSPIROS, caminando en cuclillas para no verse más alto que el Rey y haciendo "pling, pling" con la boca mientras finge tocar su ukelele).
VALENTINA: (Frenando en seco con ruido de llantas) No grites, papá, que con el eco del palacio se te despega el peluquín de la corona. Estábamos en la parte más interesante del ensayo de miradas intensas.
(Valentina y Suspiros se miran fijamente a cinco centímetros de distancia, parpadeando rapidísimo).
REY BERRINCHES: (Metiendo el destapacaños entre las caras de los dos para separarlos) ¡Basta de miraditas de borrego a medio morir! ¡Como dice el sabio refrán: A caballo regalado, no le pidas que te haga la tarea! Te conseguí un pretendiente de primera, Valentina. El Duque de la Manteca Cortada. ¡Tiene tres castillos con alberca, cincuenta vacas lecheras y una fábrica de papel higiénico de cuatro hojas! ¿Y tú qué haces? ¡Te enamoras de este suspiro mal pagado que tiene menos futuro que un helado en el desierto!
SUSPIROS: (De pie de un salto gimnástico, con voz de telenovela) ¡Perdone usted, Su Real Enojo! Podré no tener monedas en el bolsillo, ni bolsillo en el pantalón (muestra el bolsillo roto y saca la mano por ahí), ¡pero mi amor por Valentina es más grande que el hambre que da a las tres de la tarde! Yo le ofrezco la luna, las estrellas y... medio sándwich de jamón que guardé del desayuno. (Saca una servilleta aplastada).
REY BERRINCHES: (Olfateando con asco) ¡Guácala, tiene mayonesa tibia! ¡Nada de bodas! ¡Porque bien dicen que ojos que no ven, zapato que pisa el chicle! ¡Quedas oficialmente desterrado y borrado del mapa! ¡Tienes tres minutos para cruzar la frontera o mando a que te hagan cosquillas en los pies con hilitos de borrego!
VALENTINA: (En guardia de karate) ¡Si se va él, se me va la señal del corazón! ¡No puedes hacer esto, papá!
REY BERRINCHES: ¡Claro que puedo, tengo el destapacaños del poder! Y soy blanco. ¡Voy por el zapato de expulsión! (Sale corriendo y tropezando con su bata).
Escena 2
(La luz baja a un tono azulado. Suspiros se tira al suelo abrazando las botas de Valentina).
SUSPIROS: (Haciendo "buaaa, buaaa" rítmico) ¡Ay, Valentina! ¡Nos separan como a la yema de la clara! ¡Me voy a morir de tristeza, o de frío, o de aburrimiento en el autobús!
VALENTINA: (Levantándolo de las orejas) Levántate del piso que dan ganas de subirme encima de ti. Mi papá grita mucho pero se cansa rápido. Tú te vas a ir a la tierra del espagueti, vas a esperar a que se le baje el berrinche y yo te mandaré una paloma mensajera.
SUSPIROS: ¿Y si la paloma se marea en el viaje?
VALENTINA: Pues le ponemos rueditas. Toma. (Se saca del dedo un anillo de juguete gigantesco con una piedra luminosa del tamaño de una manzana). Es el Anillo de la Confianza Total. Mientras confíes en mí, esta piedra brillará. Si dudas de mi amor, se apagará y te dará hipo por tres semanas.
SUSPIROS: ¡Pesa como una tortuga de medio kilo! Jamás me lo quitaré. Y tú toma esto, mi vida. (Saca una pulsera de corcholatas aplastadas y macarrones pintados). La hice yo mismo pensando en tus ojitos de perrito luminoso. Es la Pulsera de la Fidelidad Irrompible.
VALENTINA: (Poniéndose la pulsera) Prométeme que no vas a hacer caso de chismes, Suspiros. Que tú eres muy bueno, pero a veces eres más ingenuo una rana hervida. Te van a ir con el chisme de que ando de mujer alegre en el pantano.
SUSPIROS: ¡Te lo juro por las cuerdas invisibles de mi ukelele! ¡Aunque venga el mismísimo campeón de los mentirosos a decirme que mi reina del pantano se fue a saltar con otro sapo, yo me quedo bien tieso en mi sopa y lo pongo a tragar camote!
Regresa EL REY BERRINCHES cargando un zapato gigante de gomaespuma atado a un palo de escoba).
REY BERRINCHES: ¡Se acabó el tiempo de las despedidas cursis! ¡Prepárate para el Vuelo Real Económico sin escalas!
(Suspiros se coloca de espaldas en cámara lenta. El Rey toma vuelo como beisbolista y le da un "zapatazo" en el trasero. Suena un silbato de caída: "¡Fiuuuuuuu!". Suspiros da tres giros, salta los cubos agitando los brazos y sale disparado por el lateral).
VALENTINA: (Gritando hacia afuera) ¡No olvides ponerte suéter que allá chifla el viento! (Al Rey). ¡Eres un aguafiestas profesional, papá! ¡Me voy a mi cuarto a escuchar música triste a todo volumen! (Sale pisando fuerte. El Rey intenta reír maléficamente, se ahoga con su saliva y sale tosiendo).
(Transición: Entran DON LABIA y VALENTINA agitando la Sábana Azul. SUSPIROS cruza el mar nadando pecho sobre una patineta, escupiendo chorritos de agua imaginaria y esquivando un tiburón de cartón con la cara del Rey).
ACTO II: LA MENTIRA CORRE EN PATINES
Cuadro 2: La Pizzería del Engaño en tierras lejanas
(Giran los cubos a la cara de ladrillo. En el tendedero cuelgan un sol con gafas oscuras y una pizza dibujada. DON LABIA está sentado limándose las uñas con un tenedor).
Escena 1
DON LABIA: (Al público, en confidencia) Buenas tardes, gente bonita y gente que vino porque se quedó sin Internet. Soy Don Labia de la Mala Espina. Mi especialidad es venderle peines a los calvos, agua a los peces y cuentos chinos a los enamorados. Y miren quién viene ahí... un pichón listo para desplumar.
(Entra SUSPIROS escurriendo agua imaginaria, caminando chueco por el peso del anillo gigante. Se sienta en un cubo y suspira tan fuerte que hace volar el mantel de Don Labia).
SUSPIROS: ¡Ayyyyyyyy! ¡Qué lejos está el amor de mi vida!
DON LABIA: ¡Salud! Oiga, joven, si sigue soplando así me va a enfriar la sopa que todavía no pido. ¿Por qué tanta pena? Parece usted cebolla recién picada.
SUSPIROS: Es que dejé a mi novia Valentina en el Reino de la Silla Coja. ¡Pero ella es la mujer más leal del continente! ¡Más fácil se pone a ladrar una lechuga que ella me cambie por otro!
DON LABIA: (Rechinando sus zapatos al acercarse) Ay, jovencito... qué tierno. Me dan ganas de ponerle mermelada y desayunármelo. Las princesas de hoy, apenas el novio dobla la esquina, ya están pidiendo otro por catálogo.
SUSPIROS: (Indignado) ¡Retire lo dicho, caballero con exceso de gel! ¡Si usted fuera a su palacio a decirle piropos, ella le tiraría los gatos, las macetas y hasta el piano de cola!
DON LABIA: (Mirando con codicia el anillo gigante) Mmm... qué bonito pisapapeles lleva en el dedo. Le propongo un trato de caballeros: si yo voy al Reino de la Silla Coja y logro que la princesa me dé una prueba de que ya lo olvidó... usted me da ese anillote brillante.
SUSPIROS: ¿Y si no lo logra?
DON LABIA: Si fracaso, me rapo la cabeza con una cuchara y le lavo los calcetines durante un año entero. ¿Hay trato o le tiemblan las rodillas?
SUSPIROS: ¡Trato hecho, bigote de brocha flaca! ¡Vaya preparando el jabón, porque mis calcetines ya huelen a queso roquefort (Chocan las manos y Don Labia sale corriendo con una maletita).
Cuadro 3: El Dormitorio Real y el Baúl Sospechoso
(Los cubos se juntan en fila formando una cama. Cuelgan del tendedero una luna con gorro de dormir. VALENTINA entra con gorra de baño y un oso de peluche tuerto).
Escena 1
VALENTINA: (Bostezando) Qué día tan largo. Mi papá se pasó la tarde tratando de pegar un jarrón roto con Colaloca y terminó pegado a la alfombra. (Mira su pulsera). Ay, Suspiros... espero que no estés comiéndote las uñas pensando en que te engaño.
(Tocan a la puerta invisible: "¡Toc, toc, toc!").
REY BERRINCHES: (Asomando la cabeza con la mano pegada a la corona chueca) ¡Hija! ¡Llegó un paquete urgente para ti! Dice el repartidor que lo manda un club de fans. Y ya sabes lo que digo siempre: Camarón que se duerme, se convierte en Baúl. ¡Buenas noches, y si oyes ruido de rata soy yo despellejándome el pellejo!
(El Rey se logra despegar la mano de manera aparatosa, grita de dolor y empuja hacia adentro el BAÚL CON RUEDAS, que choca contra la cama de cubos. El Rey sale).
VALENTINA: Qué raro... dice: "Regalo cien por ciento seguro. No respira ni tiene planes malvados". Mañana lo reviso, que tengo los párpados más pesados que un costal de piedras mojadas. Ay, mi papá es un bruto, mira que quedarse pegado por andar de travieso…
(Valentina se acuesta. En tres segundos empieza a roncar como locomotora, luego como serrucho y termina con un silbidito agudo: "¡Jrrrrrrr-sssss-piuuu!").
Escena 2
(La tapa del baúl se abre con un chirrido vocal: "¡Ñiiiiiiiiiiiii!". Valentina se mueve; Don Labia cierra de golpe: "¡Pum! ¡Ay, mi nariz!". Se abre de nuevo y sale DON LABIA todo entumido, caminando como robot oxidado).
DON LABIA: (Susurrando al público mientras le truena la espalda) ¡Ay, mamá, tengo calambres hasta en el fondito! ¡Qué calor hace en esa caja, huele a sándwich de queso grasoso olvidado! (Intenta acercarse a la cama, pero cuando Valentina inhala en su ronquido, el aire lo chupa hacia ella; cuando exhala el "¡piuuu!", el aire lo empuja hacia atrás como un huracán). ¡Caray, esta muchacha no duerme, tiene una aspiradora industrial en la nariz!
(Tras luchar físicamente contra el viento de los ronquidos, Don Labia llega al borde de la cama).
DON LABIA: Bueno pasemos ejecutar el Plan, he aquí: el cuerpo del delito.
(Con unas pinzas de panadería gigantes le quita la pulsera de macarrones, esquivando un manotazo dormido de Valentina).
DON LABIA: ¡Bingo! Tengo la joya de macarroncinis. Ahora necesito un detalle secreto para que el tonto de Suspiros se trague el cuento completo. (Saca una lupa enorme y revisa sin tocarla. El pantalón de Valentina deja ver su tobillo derecho). ¡Ajá! ¡En el tobillo derecho tiene un lunar con la forma exacta de una empanada de queso mordida! (Anota en una libreta). Empanada... de... queso mordida. Con este dato, ese anillo gigante ya tiene nuevo dueño. ¡Hasta la vista, princesa roncadora!
(Se mete de clavado al baúl, saca sus pies por dos agujeros en la base y sale corriendo con el baúl puesto, chocando con todo).
Cuadro 4: El Corazón Roto en Dieciséis Pedazos y Medio
(Luz en el lateral. SUSPIROS come un espagueti hecho con un cordón de zapato blanco. Entra DON LABIA abanicándose con el sombrero).
Escena 1
SUSPIROS: ¡Hombre, Don Labia! ¿Ya compró el jabón para mis calcetines?
DON LABIA: (Fingiendo pena) Ay, amigo mío... me duele decirle esto. Bueno, en realidad me da bastante risa, pero pongo cara triste por educación. Su princesa... ¡uf! Apenas llegué me invitó a tomar chocolatito caliente, jugamos a las escondidas y me dijo: "¿Suspiros? ¿Quién es ese? ¿Una pobretón con los bolsillos rotos?".
SUSPIROS: (Escupiendo el cordón) ¡Miente usted con todos los dientes! ¡Sin pruebas no le creo ni la hora!
DON LABIA: ¿Ah, no? Pues mire lo que me dio de recuerdo. (Saca la pulsera de macarrones). Y por si piensa que la compré en la esquina... ¡también me enseñó su tobillo derecho, donde tiene un precioso lunar con forma de empanada de queso mordida!
(Efecto de sonido desde atrás de los cubos: "¡CRAAAAC, PUM, PLAF, MIAU!" — el corazón de Suspiros rompiéndose).
SUSPIROS: (Temblando como gelatina) ¡Oh, mi corazón se ha roto! ¡La empanada de queso! ¡Ese era nuestro secreto de Estado! ¡Me cambió por un señor con mucho gel que usa zapatos que rechinan! (Se arranca el anillo gigante y se lo avienta a Don Labia, quien cae al piso por el peso). ¡Quédese con esa piedra mugrosa! ¡Me voy al Bosque de los Calcetines Perdidos a volverme ermitaño y a hablar con las ardillas! ¡Adióooooos, mundo cruel lleno de reinas engañadoras del pantano! (Sale corriendo en cuclillas. Don Labia sale arrastrando el “pesado” anillo con dolor de riñones).
ACTO III: EN EL BOSQUE TODOS USAN COLADOR
Cuadro 5: El Bosque de los Calcetines Perdidos
(Giran los cubos a la cara de corteza de árbol. Del tendedero cuelgan ramas de cartón y calcetines nones. Luz verde misteriosa).
Escena 1
(Entra VALENTINA vestida como "Paco el Rudo": colador en la cabeza, chaleco y el bigote de estambre verde que se le mete a la boca al hablar, por lo que tiene que soplarlo hacia arriba constantemente).
VALENTINA: (Caminando como vaquero con voz grave fingida) ¡Fiu! ¡Qué difícil es caminar como hombre rudo, parece que llevara dos sandías bajo los brazos! (Al público). Cuando desperté sin mi pulsera y vi una huella de zapato chillón junto a mi cama, entendí todo. ¡Alguien me robó para engañar al menso de mi Suspiros! Así que escapé disfrazada de... Hombrecito: ¡Paco el Rudo soy, un muchacho que mastica tuercas y nunca pide permiso! ¡Rayos y centellas! ¡Recórcholis con crema! ¡Ah, soy muy machote!
(Camina en círculos secándose el sudor con el bigote).
VALENTINA: (Con su voz normal) Ay, ya me salieron ampollas hasta en las pestañas. Me duele inexplicablemente la entrepierna… y… Tengo la garganta más seca que una galleta salada sin salsa. (Mira hacia arriba). ¡Oh! ¡Pero qué ven mis ojos de muchacho rudo! ¡Jum!
(Colgada de una caña de pescar manejada desde el lateral, baja flotando una botella con líquido morado y una etiqueta con calavera que dice: "JUGO DE CEBOLLA DORMILONA. NO BEBER").
VALENTINA: (Leyendo al revés) Mmm... dice: "Jugo energético para viajeros sedientos". Qué amable es el bosque. (La destapa, la huele y hace bizcos). ¡Uf! Huele a sopa de calcetín mojado... ¡pero para la sed todo vale!
(Bebe todo haciendo "¡Glug, glug, sssschlup!". De inmediato queda congelada y sus ojos parpadean).
VALENTINA: (En cámara lenta) Me... sien... to... ra... ro... RARA… ra…ro… Las... pier... nas... se... me... po... nen... de... pa... lo... PA… LA… No, no, no.
(Queda rígida como tabla de planchar. Cae hacia atrás sobre dos cubos, quedando horizontal y tiesa, con las botas amarillas apuntando al techo).
Escena 2
(Entra SUSPIROS caminando hacia atrás con una barba postiza de tiras de papel periódico).
SUSPIROS: Día cuatro siendo un ermitaño salvaje. GRRR. Bueno, llevo veinte minutos, pero sin mi celular el tiempo me parece eterno. (Choca de espaldas contra las botas tiesas de Valentina). ¡Ay! ¡Disculpe usted, señor árbol con zapatos! (Se voltea y pega un brinco). ¡CHANGOS! ¡Jesús de Veracruz! ¡Un hombre con bigote verde de plástico se ha quedado tieso! (Le pica el cachete; el cuerpo de Valentina funciona como sube y baja: al bajarle la cabeza, se le levantan los pies tiesos). ¡Y está más duro que un pan francés engarrotado !
(Entra DON LABIA corriendo porque el anillo gigante se le atora, perseguido por EL REY BERRINCHES montado en un caballito de palo hecho con un trapeador).
REY BERRINCHES: ¡Detente ahí, ladrón de pacotilla, o te paso por encima con mi corcel de microfibra! ¡Arre, Pelusa!
DON LABIA: ¡Auxilio! ¡Un señor raro en bata de baño me quiere partir la cabeza en dos! (Empuja el Baúl con Ruedas desde la esquina para cubrirse).
REY BERRINCHES: (Frenando con ruido de cocos) ¡Ajá! ¡Conque aquí estaban los dos cómplices! ¡Porque bien dice mi refrán real: Cría cuervos, y te picarán la cola! ¿Dónde escondieron a mi hija Valentina?
SUSPIROS: Yo no sé nada, Majestad. Seguro se fue de fiesta con este señor que me robó la novia y el anillo.
REY BERRINCHES: (Viendo el anillo y luego a Valentina tiesa) ¡Espérate! ¿Y este quién es? ¡Parece palanqueta con bigote! (Se acerca y la huele). ¡Puaj! ¡Y huele a cacahuate rancio! ¡Ah! ¡Es una víctima de la Pócima del Sueño engarrotado! (Le levanta una punta del bigote verde). ¡Por las pantuflas de mi abuelo! ¡No es un Palanqueto! ¡Es mi Palanqueta Valentina disfrazada de Monito de videojuegos chino!
SUSPIROS: ¡¿Valentina?! ¡¿Pero y por qué lleva un bigote color rana del pantano?!
REY BERRINCHES: (Sacando un manualito de su bata) Aquí en el Manual de Primeros Auxilios para Cuentos Absurdos dice: "Para despertar a una princesa engarrotada con bigote de rana hervida, no sirve darle un beso porque le apesta la boca. Quizá se salvaría si la besa un sapo viscoso verde oscuro… pero ahay alguíon sapo viscoso verde oscuro por aquí… (Suspiros levanta tímidamente la mano, pero Berrinches lo descarta casi sin verlo) Bien, no hay… entonces… La única cura es que la persona más mentirosa presente confiese su mentira más gorda en voz alta".
(El Rey y Suspiros voltean lentamente para clavarle la mirada a Don Labia).
DON LABIA: (Sudando frío) Jajaja... ¿Y por qué me miran a mí? Bueno, ¡digo una verdad! ¡El Rey se ve súper atlético y elegante con esa bata de peluche!
(Reacción física 1: El brazo derecho tieso de Valentina sube mecánicamente y hace la señal de "mentira" moviendo el dedo índice como limpiaparabrisas, mientras el Rey hace "Bzzzzzt" con la boca).
DON LABIA: ¡Está bien, otra verdad...! Esta sí es de verdad-verdad… ¡La princesa Valentina me regaló su pulsera porque mi cuerpo atlético y sexy es irresistible…! (Hace poses ridículas de fisicoculturista).
(Reacción física 2: El cuerpo tieso de Valentina empieza a vibrar sobre los cubos como celular en mesa de vidrio y su pierna derecha tiesa se levanta de golpe dándole una patada en la cadera a Don Labia, para luego volver a caer tiesa).
REY BERRINCHES: (Amenazándolo con el destapacaños) ¡Hasta dormida se da cuenta de tus mentirotas: baboso, cínico mentiroso, mequetrefe! ¡Ya sabes lo que dicen: Las mentiras son como las estrellas, siempre Uno se da cuenta… O algo así… ! (Todos lo voltean a ver como con cara de: ¿Qué dijo?) Bueno, ya… ¡Suelta la sopa, Marrano o te destapo tu cabeza de coco! (Lo amenaza cómicamente con su destapador real).
DON LABIA: (De rodillas, derrotado) ¡Está bien, lo confieso, ya no aguanto, ya no aguanto! ¡Soy un mentirosillo eso soy! Muy mentirosillo lo soy. Sorry. ¡Tu princesa nunca me hizo caso! ¡Cuando intenté hablarle por la ventana me aventó un hueso de aguacate que casi me deja bizco!
(El cuerpo tieso de Valentina da un pequeño saltito de felicidad sobre los cubos y sonríe sin abrir los ojos).
SUSPIROS: ¡¿Un hueso de aguacate?! ¡Qué romántica es mi niña! ¡Sigue hablando, bellaco!
DON LABIA: ¡Me metí escondido en el baúl! ¡Esperé a que se durmiera roncando como Microbús de Tlalpan! ¡Le robé la pulsera con unas pinzas de pan y le vi el lunar de empanada porque se le subió el pantalón! ¡Y además... mi pelo no es mío, uso un casco de plástico pintado con betún! (Se quita el pelo como gorra de natación, mostrando una calva brillante).
(Suena una campanita: "¡Tilín!". Valentina da un resorte desde su posición horizontal y queda de pie sobre los cubos).
Escena 3
VALENTINA: (Arrancándose el bigote verde y escupiendo estambre) ¡Puf! ¡Este bigote verde me da sed! ¡Y tú! (Señala a Don Labia con el colador). ¡Conque hago mucho ruido cuando duermo… Y por qué me estuviste espiando, cerdo cochino… y Cómo fue que me viste mis… tobillos Quién te dio permiso, pervertido! ¡Toma, recibe un regalito de mi parte!
(Valentina salta y le encaja el colador de pasta en la calva a Don Labia hasta las orejas. Don Labia gira como trompo gritando "¡No veo nada, me siento mosca, veo puros puntitos!", tropieza con el Baúl con Ruedas y cae de cabeza dentro de él, quedando solo con los zapatos rechinantes pataleando hacia arriba. El Rey cierra la tapa del baúl y se sienta encima).
SUSPIROS: (Abriendo los brazos con cara de perrito regañado) ¡Valentina de mis amores! Ranita mía, verde y linda… ¡Ven a los brazos de tu Suspiros arrepentido!
VALENTINA: (Frenándolo con la mano en la cara) ¡Alto ahí, galán de fotonovela barata! ¿Y mi anillo de la Confianza Total? ¡A la primera que viene un desconocido con zapatos ruidosos y te enseña sus macarrones, te crees todo el cuento! Y qué tal que eran falsos…. ¡Te dije que eras más ingenuo que un cachorrito bebé al que lo engañan con una cucharada de miel cuando en realidad querían darle una amarga medicina!
SUSPIROS: (Hincándose) No sé, esas son muchas palabras para mí, ranita mía… ¡Pero… Perdóname, Vida mía, Valentina tan Valiente! ¡El lunar de empanada me nubló el cerebro! No soporté que te la hubiera visto… el Cerdo... ¡Pero, te prometo que de hoy en adelante tendré más fe en ti que un niño que espera al ratón de los dientes toda la noche sin dormir! ¡Y si quieres una penitencia, puedo ponerme bigote verde durante todo un año!
VALENTINA: (Conteniendo la risa) Dos años, ¿vale? Y me tienes que hacer otra pulsera, pero ahora una de pelo de rana… (Ante la cara de interrogación de Suspiros lo abraza… No, no, mi vida, hazme de nuevo una pulsera de macarrón relleno de puro amor que me tienes… y que yo te tengo (Se abrazan levantándose del piso).
REY BERRINCHES: (Llorando a chorros, sonándose con la cortina del tendedero) ¡Ay, qué bonito! Es cursi, cursi, pero aun así sentí bonito… Ya ven… ¡Me ablandaron mi corazón de piedra pómez! Hija mía, perdóname por ser tan Berrinches. Y tú, muchacho... aguantas Vara y eso me gusta porque te voy a maltratar bien y bonito. (Suspiros hace cara de puchero) No, no, muchacho, estoy bromeando… Serás como un hijo para mí… ¡Les doy mi bendición real! ¡Porque como dice mi último refrán: Más vale yerno pobre pero que aguante vara, que duque rico, pero aburrido y pedorro!
(Todos mueren de risa gestual. Don Labia abre la tapa del baúl desde adentro con el colador aún puesto en la cabeza).
DON LABIA: Oigan... ¿ya puedo salir a saludar al público o me quedo a vivir castigado en la caja?
VALENTINA: ¡Sal de ahí y ayúdanos con el final, tramposo!
(Los cuatro se forman en línea frente al público tomados de las manos).
TODOS: (Cantando al ritmo del ukelele vocal de Suspiros)
¡Y colorín colorado, este cuento enredoso se ha acabado!
¡Si la historia les gustó, aplaudan con emoción,
y si les pareció un desastre... recomiéndenla a su peor enemigo!
(Hacen una reverencia tan profunda que se chocan las cabezas entre sí, suena un "¡Pum-tssss!" y caen sentados en fila.)
Apagón final
