martes, 28 de julio de 2026

Scrolleando en la Roma.

  

Scrolleando en la Roma

(Farsa cómica y absurda en un acto)

De Benjamin Gavarre

______________________________________

Author: Benjamin Gavarre

Contact: bengavarre@gmail.com

 Scrolleando en la Roma © 2026 by BENJAMIN GAVARRE is licensed under CC BY-NC-ND 4.0

 

 

_________________________________________________________________________________________

 

 

PERSONAJES:

  • MARTÍN (32 años): Hiperconectado, neurótico, hipocondríaco del internet. Vive atrapado en la pantalla de su teléfono.

  • ANDRÉS (62 años): Su pareja. Retirado, sereno, irónico y contemplativo. Su red social es la ventana y el departamento.

ESCENOGRAFÍA:

Un departamento amplio en un segundo piso de la colonia Roma. Al fondo, un gran ventanal que da hacia la calle, con cortinas ligeras. A un lado, un sofá. En la esquina, un tazón con agua y croquetas para los perros. Una barra o mesa auxiliar con platos, tazas y trastes.


[INICIO DE LA OBRA]

(La escena abre con MARTÍN tirado en el sofá en una postura imposible, con el teléfono iluminándole la cara. Hace scroll compulsivo. ANDRÉS entra desde la cocina con una taza de café en una mano y una manzana cortada en rodajas en un plato. Lleva pantuflas y una bata cómoda).

MARTÍN

(Sin levantar la vista del teléfono)

Increíble. Los uruguayos están furiosos porque sus vecinos le cambiaron el nombre al Río de la Plata: ahora se llama Río de la Plata Argentina… Es un... ¿cómo se dice cuando algo es redundante?, un…

ANDRÉS

Un pleonasmo… Es cuando se repite algo de forma innecesaria, o está implícito en el primer término: "salir para afuera"… Siempre se sale para afuera.

MARTÍN

(Al parecer no lo escuchó, o si lo escuchó no se notó…)

…Ese presidente, ese presidente… Es incalificable. Quiere imitar al gringo ése… Oye, ¿y si le ponemos Río Pancho Villa al Río Bravo?, o Río Bravo Mexicano… ¿Cómo ves?

ANDRÉS

(Ignorándolo con elegancia. Camina hacia el ventanal, abre un poco la cortina y da un sorbo a sus café)

Siete de la mañana. Ya se estacionó la de la carroza fúnebre… Se ha de llamar Morticia, vieja loca…

MARTÍN

(Tecleando con furia)

Y aquí hay otra brillante declaración de un foro: “¡Nos tienen envidia! Le duele a los vecinos que seamos europeos. Nosotros llegamos en barcos, no nacimos de un mestizaje sangriento…” ¡El ego de los argentinos, señoras y señores!

ANDRÉS

(Dando un sorbo a su café)

Ceguera histórica. Los barcos no trajeron una raza pura, sino un mosaico. Olvidan que allá se mezclaron entre los mismos que llegaron: italianos con alemanes, gallegos con libaneses...

MARTÍN

(Sin escucharlo, scrolleando)

Sí, bueno, acá dice que la mitad de su país tiene sangre nativa en las venas aunque la hayan querido tapar. Son mestizos por partida doble. ¡Andááá!... ¡Y racistas, sí señor!

(ANDRÉS deja el plato de manzana picada en la mesa de centro, al lado de MARTÍN. MARTÍN agarra un pedazo con la mano automáticamente, se lo mete a la boca y sigue escrolleando sin dar las gracias).

ANDRÉS

(Mirando por la ventana)

Míralo. Ahí va el vecinito con su chihuahueño. No, bueno, hizo una popó ridícula de chihuahueño. Y no la va a recoger, seguro… Uh, ya me vio que lo vi... (Se asoma más) Ja, se puso rojo. Bueno, al menos la recogió con una hojita de árbol. No se diga más: la victoria es mía.

MARTÍN

(Gritándole al teléfono)

¡Asco! ¡Me dan asco los que ponen estos comentarios!

(Transición rápida)

Oye, ¿viste que arrestaron a Dua Lipa otra vez? ¿O era Madonna?

ANDRÉS

(Camina hacia el tazón de los perros, sirve croquetas con un cucharón)

Atención, muchachos, el desayuno está servido. (Hacia Martín) Al que metieron a la cárcel fue a Sarkozy.

MARTÍN

¿A quién?… ¡Mira, homenajearon a la Reina!

ANDRÉS

¿A cuál reina? Desde que Isabel murió ya no quedan muchas… O sí, pero no tan… importantes… La reina de España, la de Bélgica… No sé… Cuando se murió Isabel…

MARTÍN

A la Reina de Corazones. Me acuerdo que le hicieron una canción… súper cursi… Un americano…

ANDRÉS

(Regresa a la cocina y trae un plato con jícama con chile y sal)

¿Vicente Fernández, Bad Bunny?... Bob Dylan… Todos ellos son americanos, del continente americano.

MARTÍN

¿Bob Dylan? No, hombre. ¡Cómo va a ser! El de los lentes raros... John algo…

ANDRÉS

Elton John. Y no le hizo una canción, le cambió la letra a una que ya tenía. Tramposo, pero genio del marketing. (Deja la jícama al lado de la manzana) Ten, come jícama.

(MARTÍN agarra un trozo de jícama y lo come mecánicamente. ANDRÉS pasea por la sala acomodando un trapo de cocina. MARTÍN sigue atrapado en la pantalla).

MARTÍN

(Leyendo con indignación)

Escucha esto: “Los centennials y millennials ya no sienten amor por la camiseta. Abandonan sus trabajos a los tres días porque no era lo que deseaban o porque sienten que los explotan por unos cuantos dólares”.

ANDRÉS

Claro. No se venden por un plato de lentejas.

(MARTÍN no contesta, ni siquiera lo escucha; hace un scroll rápido y cambia de post).

MARTÍN

Y aquí dice que la gente de treinta y tantos pierde el tiempo en el trabajo, se reporta enferma una vez al mes y miente en sus currículums y encima se roba las cosas de las oficinas.

ANDRÉS

Bueno, eso es un clásico. Yo siempre me quedaba con las engrapadoras, las plumas, los clips y los blocks de Post-it. Es una regla no escrita. Es exactamente igual a cuando vas a un hotel: te tienes que traer los jaboncitos, las cremas y, si la maleta cierra, la toalla.

(MARTÍN no reacciona en absoluto. Sigue atrapado en la pantalla, balbuceando palabras al azar mientras pasa el dedo por el cristal. ANDRÉS se le queda mirando, sintiéndose completamente ignorado. Decide probar hasta dónde llega la distracción de su pareja).

ANDRÉS

(Hablando entre dientes, “jugando”…)

Ajá... Bueno, parece que la vecina del Pontiac por fin entendió que su auto es un cachivache viejo y ahora anda en un... mhhttffr...

MARTÍN

(Absorto, medio escucha)

¿Cachivache qué?…

ANDRÉS

(Sonríe con malicia. Eleva la voz con tono de locutor catastrófico)

Baia, baia: parece que Irán ya desarrolló armas nucleares. Mañana vuelan el hemisferio norte.

MARTÍN

(Sin despegar los ojos del teléfono)

Qué tal… Eso sí es… No, bueno…

ANDRÉS

Y Surinam es el país con mayor felicidad per cápita… ¿Dónde está Surinam?

MARTÍN

(Balbucea despacio, adormilado)

Yo me la sabía… ¿En las Bermudas?

ANDRÉS

(Elevando el nivel de absurdo)

Caramba, hay una epidemia en Los Ángeles. Ya mató a tres millones en dos horas. Y para colmo explotó un reactor nuclear en Nigeria.

MARTÍN

(Haciendo scroll, imperturbable)

No, es que te digo… Qué feo.

ANDRÉS

(Rematando con absoluta seriedad)

Y Trump se entrevistó con un alienígena en el salón Oval. Muy educado el ET: habla cuatro idiomas.

MARTÍN

(Pestañeando, medio reaccionando por primera vez)

¿Quién habla cuatro idiomas? Ah... Yo debería retomar mis clases de inglés. (Mirando hacia la cocina) Oye, ¿hiciste café?

ANDRÉS

(Explotando en sarcasmo)

¡Eres patético!

MARTÍN

(Sorprendido)

¿Qué? ¿Yo qué? Te pregunté si hiciste café, si no para poner una cafetera... Ya me dio sueño y tengo que bañarme rápido para irme a trabajar.

ANDRÉS

(Caminando hacia la ventana)

¿Me estás diciendo que tú sí trabajas y yo no? ¿Quién crees que mantiene esta casa a flote? ¿Por qué piensas que la comida aparece mágicamente en el refrigerador? ¿Crees que las manzanas cortadas y las jícamas crecen en la mesa de centro?

MARTÍN

(Se levanta de golpe del sofá e inicia su caminata en círculos por la sala)

¡Tampoco exageres, Andrés, tú te la vives en la ventana, leí que es un mecanismo de defensa para sentir que sigues participando en el mundo...

ANDRÉS

(Se da la vuelta indignado)

¿Me estás llamando viejo? ¡Tú pasas seis horas viendo gatitos! ¿Leíste?, Haz algo de provecho,a demás de leer tiktoks… Lava los trastes... ¡Lava tus cobijas!

MARTÍN

¡Mis cobijas!, ahora resulta. ¡Y no son seis horas! Tengo que escaparme del mundo… trabajo con esos mutantes millennials que destruyeron la industria del jabón. No se quieren ni bañar, cómo crees que me siento trabajando con ellos todos los días, eh… ¡Tengo derecho a relajarme y en la oficina no me dejan escrollear!

ANDRÉS

(De regreso a la ventana)

Mira... Milagro en la colonia Roma: ya se están llevando con la grúa el auto que llevaba dos años parado ahí abajo. Y no es Navidad, eh.

(En ese instante, SUENA EL INTERFÓN con un timbre seco: ¡BZZZZ!).

MARTÍN

(Caminando en círculos)

Atiende.

ANDRÉS

(Gruñendo)

Está bien, yo voy. Tú no dejes de usar el dedo… ya sabes, para cambiar de… Ya voy

(ANDRÉS camina a la bocina del interfón, descolgando con fastidio).

ANDRÉS

(Al interfón)

¿Sí? ¿Quién es?

VOZ EN EL INTERFÓN

(Voz de vendedor entusiasta)

¡Muy buenos días, vecino! Le traemos los deliciosos Pastelitos de Élite. ¡Son completamente artesanales y especiales para diabéticos!

(ANDRÉS se separa un segundo de la bocina, indignado).

ANDRÉS

(A la bocina, con voz tajante)

¿Cómo se le ocurre? ¿Piensa que soy diabético solo porque estoy viejo? ¡No soy diabético! ¡Y no quiero sus pastelitos de élite! Muy buenos días.

(Cuelga la bocina de un azote. MARTÍN se aguanta una risita desde el centro de la sala).

ANDRÉS

(Rezongando mientras va por un plato con nueces)

Esta gente... ¿En qué estábamos?

MARTÍN

(Frenando en seco. Se le desencaja el rostro. Su mirada se clava en la pantalla. Un silencio dramático llena la sala)

...No. ¡NO!

ANDRÉS

¿Qué pasó? ¿Se cayeron otra vez las torres gemelas?

MARTÍN

(Gritando, hiperventilando)

¡NO, NO, NO! ¡ANDRÉS! ¡AQUÍ! ¡MIRA ESTO!

ANDRÉS

(Sin alterarse, tomando una nuez)

Si es otro video de un gatito baboso en bicicleta….

MARTÍN

(Gritando a todo pulmón)

¡SOY YO! ¡SOY YO! ¡SOY EL PRÓFUGO!

(ANDRÉS suspira, deja la taza de café en la ventana y camina despacio hacia MARTÍN. MARTÍN le acerca el teléfono a la cara con manos temblorosas).

ANDRÉS

A ver, cálmate. ¿El prófugo de qué? ¿Qué hiciste? ¿A quién mataste? ¿Qué te robaste? ¿Asaltaste un banco mientras yo dormía la siesta?

MARTÍN

¡Nada! ¡Yo no he hecho nada! ¡He estado aquí contigo comiendo de tu mano generosa! Ejem…  ¡Pero mira la foto! ¡Es de la  policía! “Alerta, Alerta: Se ha fugado peligroso asesino y anda suelto”. ¡MÍRALO!

(ANDRÉS agarra el teléfono, se saca los lentes del bolsillo de la bata, se los pone y examina la imagen con detenimiento. Mira la pantalla, luego mira el rostro de MARTÍN. Lo examina de cerca, tomándolo del mentón).

ANDRÉS

(Con absoluta frialdad)

Ah... Sí. Puede ser.

MARTÍN

(En shock)

¿Cómo que "puede ser"? ¡Es mi cara!

ANDRÉS

Bueno, sí se parece... Pero no te creas tanto. El del dibujo está mucho más joven. Y definitivamente más guapo.

MARTÍN

(Indignado)

¿¡Qué!? ¡Perdóname, pero yo estoy así de guapo, o más! ¡Mírame estos pómulos! ¡Mira la firmeza de este mentón! ¡Mira estas cejas pobladas pero bien delineadas! Mi estructura ósea es perfecta.

ANDRÉS

Ese dibujo tiene la mandíbula de Brad Pitt y el pelo de un maniquí de tienda departamental. Tú ahorita tienes peinado de almohada y boquita chueca.

MARTÍN

(Quitándole el teléfono)

¡Sigue leyendo, Andrés! “El peligroso asesino serial prófugo fue visto por última vez en las inmediaciones de la colonia Roma”. ¡LA ROMA! ¡Saben dónde vivimos! ¡Saben qué hacemos! ¡Vienen para acá!

(MARTÍN entra en colapso total, corre a las cortinas y las cierra de golpe).

ANDRÉS

Oye, no me cierres la cortina o te quito el wifi.

MARTÍN

(Agarrándose la cabeza)

¡Van a entrar! ¡van a romper las paredes, vienen en helicóptero, escucha!

ANDRÉS

A ver, genio del Drama. Cálmate. Ten, cómete un chocolatito.

(ANDRÉS le mete una trufa chocolate en la boca a MARTÍN. MARTÍN la mastica furioso, agitado. ANDRÉS agarra otra trufa y se la come con placer).

ANDRÉS

Un retrato hablado es una mezcla de rasgos genéricos. Le pones dos ojos, una nariz redonda y cejas pobladas y se parece al ochenta por ciento de los hombres de esta ciudad. Se parece a ti, se parece a mi primo Jonás, se parece al cajero del Oxxo. No eres tú.

MARTÍN

(Masticando con angustia)

¿Tú crees? ¿Seguro?

ANDRÉS

Estoy seguro. Además, si hubieras matado a alguien, se te notaría. No puedes ni matar una mosca sin pedirme ayuda.

MARTÍN

(Suspirando, bajando los hombros)

Tienes razón... Tienes razón. Tengo mucha info en la cabeza. Mucho scrolling, ¿sabes?

ANDRÉS

No digas, nooo.

(Los dos se quedan de pie, uno al lado del otro, masticando bocadillos de los platos que se han acumulado en la mesa).

ANDRÉS

(Tomando un trozo de jícama)

Por cierto... Esta jícama ya no está buena. Sabe a refrigerador viejo.

MARTÍN

(Tomando un pedazo de manzana)

Y esta manzana ya se oxidó. Está toda negra y babosa. ¿Desde cuándo la picaste?

ANDRÉS

Desde que empezaste a hablar de los argentinos. Hace tres milenios.

(Se quedan en un silencio apacible. MARTÍN deja el teléfono en el sofá. ANDRÉS sonríe y camina de regreso al ventanal para abrir la cortina).

ANDRÉS

Ah, perfecto. Ya ocuparon el espacio vacío. Una camioneta roja y horrible. El mundo sigue girando.

(Un segundo después de que reina la paz absoluta... ¡SUENA EL INTERFÓN! Un zumbido estridente y ensordecedor: ¡¡¡BZZZZZZZZZZZZZZZZZZ!!! Los dos se congelan al instante. MARTÍN suelta el plato de manzana, que cae al suelo. ANDRÉS se queda tieso con la mano en la cortina. El pánico se apodera de sus rostros).

MARTÍN

(En un susurro de muerte)

...La  policía… ¡El ejército!

ANDRÉS

(En un susurro dramático)

Los helicópteros. ¡El Squad!

MARTÍN

(Tomando a Andrés del brazo)

¡Diles que no estoy! ¡Diles que te divorciaste! ¡Diles que me fui a Uruguay a patear argentinos!

ANDRÉS

(Tratando de mantener la dignidad, camina a paso lento hacia la bocina del interfón)

Cállate. Voy a contestar. Si me disparan, cuidas a  los perros.

(ANDRÉS descuelga la bocina del interfón con manos temblorosas. Pegan el oído juntos, tiritando de miedo).

ANDRÉS

(Voz dramática, no sabemos si es en serio o está jugando otra vez)

¿...Sí? ¿Quién habla?

VOZ EN EL INTERFÓN

(Voz ultra amable, pausada y melodiosa)

¡Muy buenos días, vecinos! Que la paz esté con ustedes. Les llamamos porque nos gustaría regalarle un minuto de su tiempo para compartirles una noticia de suma importancia... Sobre el fin de los tiempos. ¿Tendrán un minuto para la palabra?

(Un segundo de asimilación. MARTÍN y ANDRÉS se miran a los ojos. El pánico desaparece de golpe. La tensión acumulada explota en una carcajada conjunta, ruidosa y descontrolada. ANDRÉS cuelga la bocina de un golpe mientras se agarra el estómago de la risa. MARTÍN se deja caer en el sofá tentado de risa, pataleando en el aire).

ANDRÉS

(Entre risas, ahogándose)

¡El... El fin de los tiempos! ¡Llegaron a tiempo, y les tenemos malas noticias… Explotó un reactor nuclear en Tijuana, así que pónganse a rezar, que pasen un excelente día, amigos!

MARTÍN

(Muerto de risa)

¡Les hubieras dicho que pasaran! ¡y les seguimos dando noticias del apocalipsis! Ya viste, siempre te equivocas, Andrés.

 

(Los dos ríen a carcajadas mientras las luces se van apagando lentamente).

 

[Telón]

 

Scrolleando en la Roma © 2026 by BENJAMIN GAVARRE is licensed under CC BY-NC-ND 4.0

jueves, 23 de julio de 2026

Elemental, mi querido Sherlock… (Farsa cómica en un acto)

  

 

Elemental, mi querido Sherlock…

(Farsa cómica en un acto)

 

Autor: Benjamín Gavarre
Contacto: [bengavarre@gmail.com]
Licencia: Obra compartida bajo la licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 (CC BY-NC-ND 4.0*

 

SINOPSIS

En pleno caos psicodélico de 1974, un anacrónico Sherlock Holmes y su rígido colega, el Dr. Watson, intentan resolver un misterio sin precedentes: una Nariz Prófuga y cínica que se burla de ellos desde la ventana. Entre polvo para huellas dactilares, una lámpara de lava, visitas incómodas a la Reina Isabel y los brownies "medicinales" de Oaxaca de su vecina mexicana Lupita, los detectives se verán envueltos en un delirante viaje de deducciones absurdas que involucra anagramas, dolores de espalda y al mismísimo agente 007. Una farsa cómica trepidante que rompe la cuarta pared para hacer cómplice al público de un misterio hilarante.



 





PERSONAJES

 

  • SHERLOCK HOLMES: Detective icónico. Gracias a un fenómeno insólito que nadie comprende (ni él mismo), habita un presente ubicado en 1974. Viste su indumentaria victoriana tradicional —completamente anacrónica para la época— pero conserva intactos los rasgos del personaje de Conan Doyle: dramático, ególatra, suspicaz, astuto, genial y con sus marcados defectos (melancólico, adictivo y de un humor negro e irónico profundamente inglés).
  • DR. JOHN WATSON: Riguroso, victoriano y rígido, aunque ligeramente más abierto al cambio que su contraparte del siglo XIX.
  • LUPITA: La vecina mexicana. Práctica, risueña, pícara y quizá la verdadera detective intuitiva de Baker Street.

ESCENOGRAFÍA

El 221B de Baker Street en pleno 1974. Una mezcla ecléctica entre el gabinete victoriano y la era psicodélica:

  • Un cuadro de estética abstracta al estilo de El oro del azur de Joan Miró (o una obra que ilustre los pasatiempos bizarros de Holmes).
  • Una lámpara de lava junto a frascos de reactivos y un laboratorio casero indescriptible.
  • Una gran ventana con cortinas amplias que permiten espiar hacia la calle.

 


ACTO ÚNICO

(La escena abre en pleno caos de comedia física. HOLMES corre lanzando polvo para huellas dactilares por toda la habitación. Espolvorea los muebles, la taza de té y la cara de WATSON, quien no para de toser).

HOLMES
(Gritando con euforia)
¡La ciencia de los años 70, Watson! ¡Es una maravilla futurista! ¡Huellas dactilares! ¡He espolvoreado hasta la suela de mis propios zapatos!

WATSON
(Tosiendo, limpiándose el rostro cubierto de reactivo negro)
¡Por el amor de Dios, Holmes, me ha dejado los bigotes como deshollinador! Traigo el informe de Scotland Yard sobre las huellas encontradas en la escena del crimen.

HOLMES
(Adoptando una torpe pose de Karate)
¡Dígalo ya! ¿Es el vizconde? ¿El fabricante de rapé?

WATSON
(Revisando el documento, horrorizado)
¡Son... son mis huellas, Holmes! ¡Soy mi propio sospechoso!

(HOLMES se impresiona tanto que tropieza con la lámpara de lava, rebota en el sillón y cae de espaldas sobre la mesa de centro).

HOLMES
(Desde el suelo)
¡Increíble! ¡Su subconsciente criminal ha despertado!

WATSON
¡Se me resbaló la lupa! Además, ¡esto es un disparate! Analicemos el comportamiento de la prófuga. ¿Cómo es posible que una nariz compre un frasco del perfume más exclusivo de Londres? ¡Una nariz prófuga jamás entraría a una perfumería, Holmes! ¡El impacto olfativo la dejaría en coma!

HOLMES
(Levantándose de un salto)
¡Exacto, mi querido Watson! Si yo fuera una nariz en fuga, evitaría a toda costa las tiendas de perfumes finos... ¡y sobre todo las panaderías con pan recién horneado! ¡El aroma a brioche caliente la distraería y facilitaría su captura! Sin embargo, ayer fue vista tomando un té de manzanilla con un marqués en Harrods y probándose sombreros en la Avenida Regent.

WATSON
(Rompiendo la cuarta pared: señala directamente a una espectadora en la tercera fila)
¡Holmes! ¡Mire! ¡Ahí está! ¡Aquella señora de la tercera fila! ¡Su nariz es falsa, es nuestra nariz prófuga! ¡Hay que ir por ella!

HOLMES
(Toma la lupa, mira fijamente hacia la espectadora y le da un manotazo en el brazo a WATSON)
¡No sea tonto, Watson! Es una nariz masculina, es evidente que esa respetable señora solo tiene una nariz... pronunciada. ¡Aprenda a deducir!

(Tocan a la puerta. Entra LUPITA sosteniendo una charola humeante de brownies).

LUPITA
¡Buenos días, vecinitos! Les traje sus brownies "medicinales" de Oaxaca, recién horneados. Oigan... ¿de qué tanto hablan?

WATSON
¡De una nariz prófuga, Lupita!

LUPITA
¿Esa que va pasando por la ventana ahorita con sombrero de copa y bastón?

(HOLMES y WATSON giran violentamente hacia la ventana. Se distingue la silueta gigante de una nariz cruzando la calle. HOLMES intenta correr, tropieza con la alfombra y se lleva a WATSON por delante. Ambos caen ruidosamente sobre la mesa de centro; los brownies vuelan por los aires).

WATSON
(En el suelo, tratando de incorporarse, con un brownie entero atascado en la boca)
¡Mmpf... mmph!

HOLMES
(Tendido sobre WATSON, comiéndose otro brownie)
Trague, Watson, trague sin miedo. No se ahogue con las pruebas materiales del caso...

(Pasan tres segundos de absoluto silencio. El efecto del brownie medicinal entra en acción de golpe. A ambos se les dilatan las pupilas de forma desmesurada; se miran fijamente a los ojos y estallan en una risa descontrolada, histérica y contagiosa. Comienzan a rodar y a retorcerse por toda la alfombra).

WATSON
(Muerto de risa, rompiendo la cuarta pared al señalar a un espectador en la primera fila entre espasmos)
¡JAJAJAJA! ¡Holmes! ¡Mire al caballero de la primera fila! ¡La nariz prófuga se le metió adentro de su propia nariz para camuflarse! ¡Es un genio del disfraz! ¡JAJAJAJA!

HOLMES
(Rodando por el suelo, abrazado con fuerza a una pata de la mesa)
¡JAJAJAJA! ¡Deje en paz al pobre inglesito, Watson! ¡Londres entero es un chiste de mal gusto! ¡Viejo, húmedo y huele a orines victorianos! ¡El Palacio de Buckingham apesta a queso rancio y los ingleses no conocen el jabón!

WATSON
(Entre ahogos de risa, intentando recuperar la compostura)
¡Digo, Holmes! ¡Esa es la mala fama que nos hicieron los franceses!

HOLMES
(Poniéndose de pie de forma tambaleante, dramático, al borde de las lágrimas entre la risa y la indignación)
¡No, Watson! ¡Ayer fui a Buckingham a ofrecer mis servicios y toda la corte se burló en mi cara! ¡Tuve una audiencia con la Reina Isabel y el Príncipe Carlos!

LUPITA
(Sentándose tranquilamente a comerse un brownie, interrumpiendo)
¿Y sí le invitaron un té o nomás lo barrieron con la mirada?

HOLMES
(Gesticulando indignado con la pipa)
¡Peor, Lupita! ¡Carlos me gritó: "¿Quién carajos se atreve a vestir así en pleno 1974? ¡Qué mal gusto! Y yo que soy el paradigma de la moda y el buen gusto no lo soporto”... ¡Y yo, ante semejante trato ofensivo, respondí: "¡Soy Sherlock Holmes!".

WATSON
(Risas de espasmo, boca arriba)
¿Y qué pasó? ¡Lo encerraron en la Torre de Londres!

HOLMES
¡Pensaron que estaba demente! Me dijeron que me sentía un vampiro rezagado como Drácula o que era un enloquecido descendiente de Arthur Conan Doyle o de alguno de sus parientes loquitos


No saben con quién se metieron. Si esa malvada Nariz se atreve a robarse las Joyas de la corona, o la cartera Fashion de Carlos que busquen a otro para resolver el crimen… Yo estoy seriamente pensando en irme, no sé… A Washington, a Dallas… A Oaxaca, a Mérida… ¿Usted qué dice, Lupita, ¿nos vamos a Oaxaca?


LUPITA

(Sonriente)
¡Seguro que sí! ¡Vámonos! Mi abuelita con gusto los acomoda en una litera que tiene hasta mosquitero.

HOLMES
(Diplomáticamente torea la invitación)
Ehhhh. Ya sé: ¿Qué les parece Nueva York… Y resolvemos crímenes como el del asesinato de Kennedy… ¡Nos vamos a los Estados Unidos, Watson, Lupita! ¡Allá en Texas o Dallas podemos resolver casos usando brownies mágicos y pues ya saben, cerquita nos queda Tijuana! Que dicen, dicen, que es el lugar más divertido del planeta… Vámonos, Watson, vámonos, Lupita. Hay que dejar atrás a estos ingleses mofletudos.

WATSON
(Intentando acomodarse la corbata con torpeza)
¡Sea justo, Holmes! Los ingleses son más bien pálidos y flacuchos… Y ha habido grandes avances en las ciencias del detectivismo…

HOLMES
(Muy inglés)
¿Detectivismo es una palabra?

WATSON
Por supuesto… Por ejemplo: Scotland Yard ha avanzado muchísimo. Ahora tienen radios de onda corta y un nuevo Director General. Un hombre de mano firme... ¡Sir… Sir Harold Lestrade!

HOLMES
(Frenando en seco, aterrado)
¡Lestrade!... ¡¿Lestrade?! ¡¿El nieto de aquella dinastía de roedores miserables?! ¡Ha de ser nieto o biznieto del Hurón del Lestrade original! ¡Ah, cómo hice sufrir a ese incompetente!

WATSON
¡Dicen que compró una computadora gigante de bulbos para el Museo Británico! No creo que se parezca tanto a su abuelo… A su bisabuelo… A su…

LUPITA
(Alarmada)
¡La nariz!, ¡la nariz prófuga!, ¡me sacó la lengua!

(La cortina se mueve por la corriente de aire que dejó la nariz al abrir la ventana. La silueta de la NARIZ PRÓFUGA reaparece en el marco. Saca un diminuto pañuelo, estornuda estruendosamente contra el vidrio —"¡AACHÚU!"—, le hace un gesto burlón a HOLMES y desaparece rápido).

HOLMES
(Sorprendido, indignado, colérico, señalando la ventana con rabia)
¡¿Habrase visto, Watson?! ¡Usted es el culpable de que haya venido hasta aquí! No debió tocar esa nariz con sus torpes dedos… ¡No debió dejar sus mofletudas huellas! ¿Anduviera la computadora del nuevo Lestrade haciendo algo al respecto? ¿Saben acaso que hay una nariz criminal merodeando en Baker Street? ¿Saben acaso que uno de los mejores detectives de la Historia está en peligro?... Nooo, no lo saben Watson, ¡no lo saben!

WATSON
(Dejando que pase uno más de los muchos e históricos berrinches de su amigo… Mirando fijamente la lámpara de lava mientras flotan las imágenes)
Bueno... Yo sigo pensando en que hay que darles el beneficio de la duda... Las nuevas generaciones pueden darnos sorpresas…

HOLMES
¡Es una vergüenza! Si la Nariz Prófuga entrara a la comisaría con un letrero que dijera "Soy la culpable", ¡Yo le robé la cartera al Primer Ministro! ¡Lestrade la arrestaría por no llevar un pañuelo oficial del gobierno! ¡Y no por el robo criminal!

(La NARIZ PRÓFUGA vuelve a saltar al marco de la ventana, hace una pirueta imposible y le enseña la cartera a Holmes y luego saca una diminuta lengua roja al público haciendo un sonido burlesco: "¡Pffffff!").

WATSON
(Aterrado, señalando a la ventana)
¡Holmes! ¡Nos acaba de sacar la lengua! Y nos enseñó… la cartera… ¡Es una cínica!

LUPITA
(Muerta de risa)
Ahh, no puedo con esto... ¿A poco las narices tienen boca?

HOLMES Y WATSON
(Volteando al mismo tiempo hacia LUPITA, le hablan con absoluta seriedad)
¡Ah, por supuesto, Lupita! ¡Esa nariz en particular es una ladrona sin escrúpulos y tiene la boquita muy suelta! ¡Es una majadera!

LUPITA
(Riendo a catajadas)
¡Qué ocurrencias! Yo no conozco a ninguna nariz majadera.

HOLMES
Te sorprenderías.

LUPITA
Yo lo que sí sé, señor Holmes, es que vino a su casa un individuo muy elegante y sonriente.

HOLMES
Elegante, ¿dices?

LUPITA
Mucho, y muy guapo, guapísimo y varonil sexy...

WATSON
Y dijo algo el hombre acaso, Lupita… ¿Le dijo algo a usted?

LUPITA
Yo estaba barriendo mi entrada, mientras ustedes se daban de maromas en la alfombra, y pues el muy guapo hombre me saludó con un beso en la mano… y me dijo su nombre… Tenía una mano muy cálida, grande, amable… Le dolía la espalda.

HOLMES
¿Y abrió la boca?, dijo algo… y si lo dijo, ¿lo recuerda? Porque estaba usted fascinada… Le dolía la espalda… ¿Mucho?

LUPITA
(En ensoñación)
Sí… sí… (Retoma la idea después de la intensa ensoñación) Yesbo… así me dijo… así se llama… Dijo que le venía a pedir consejos por un gravísimo problema de Estado relacionado con una nariz criminal.

HOLMES
(Entornando los ojos)
¡Yesbo! ¡Ese nombre es antillano! De Jamaica, sin duda. Yo una vez…

LUPITA
(Lo interrumpe)
"Yesbo". Traía un esmoquin muy elegante pero andaba muy molesto, por el dolor… de espalda. Como ustedes estaban indispuestos platicando con la lámpara de lava, yo misma le apliqué un remedio de mi abuela con Vaporub y manteca de árnica, ¡y pum!, le acomodé la… las vértebras. Me dejó su tarjeta.

HOLMES
(Le arrebata la tarjeta dramáticamente. La examina con la lupa al revés, la tira al aire y posa victorioso)
¡AJÁ! ¡Mi cerebro lo dedujo! ¡Ningún Yesbo! Ningún misterioso hombre de las Antillas… "Yesbo"! ¡Era un anagrama infantil! Se trata, nada más y nada menos... ¡que de Bond! ¡James Bond! ¡007! Yesbo es James Bond… ¡Soy un genio!

(HOLMES posa triunfalista directo hacia la audiencia como si estuviera frente a una rueda de prensa internacional. WATSON, al oír el nombre, pierde el equilibrio por el brownie y vuelve a caer del sillón riendo a carcajadas. LUPITA rompe la cuarta pared mirando al público, guiña un ojo con picardía y le ofrece la charola de brownies a la primera fila). (La nariz se asoma una vez más por la ventana y se desternilla de risa).

TELÓN


*Tipo de obra Guion Etiquetas farsa cómica ------------------------- Información de registro en Safe Creative Identificador 2607236513526 Fecha de registro 23 jul. 2026 8:40 UTC Licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 ------------------------- Declaraciones de autoría y derechos inscritas Autor. Titular BENJAMIN GAVARRE. Fecha 23 jul. 2026.


¿Quieres montar esta obra? Eres libre de representar, poner en escena y difundir este texto de forma gratuita para fines culturales, educativos o comunitarios, siempre y cuando se otorgue el crédito correspondiente al autor (Benjamín Gavarre) en toda la publicidad y programas de mano. Se prohíbe cualquier uso comercial o modificación del texto sin autorización previa del autor.


 

Heroes: The Return to Netflix of the Landmark that Humanized the Myth.

A SECURE POSITION

A SECURE POSITION
a-secure-position-medical-farce-absurd.

HEROES

HEROES
HÉROES

Entradas populares

RESEÑA DE LA PELÍCULA

RESEÑA DE LA PELÍCULA
AMORES MATERIALISTAS

CUMBRES BORRASCOSAS 2026

CUMBRES BORRASCOSAS 2026
CRÓNICA CINEMATOGRÁFICA/EN: CINEDEBATE

Reseña de Half Man en CINEDEBATE: LOS SEIS EPISODIOS

Reseña de Half Man en CINEDEBATE: LOS SEIS EPISODIOS
UPDATE episodio 6. FINAL DE SERIE