lunes, 13 de julio de 2026

SAN JULIO SEGÚN SU EVANGELIO.

 

 


SAN JULIO SEGÚN SU EVANGELIO

(Farsa onírica y urbana en un acto)



DE BENJAMIN GAVARRE


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® BENJAMIN GAVARRE SILVA


bengavarre@gmail.com


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PERSONAJES:

  • JULIO (60 años, parece de 48): Exprofesor de filosofía de la UNAM. Cuerpo atlético, viste ropa de Crossfit impecable y tenis Nike neón. Es agudo, sarcástico y usa el estoicismo y sus audífonos de cancelación de ruido como un búnker contra el caos de la CDMX.
  • EL TESTIGO (TJ): Joven, traje limpio pero modesto, portafolios y una tableta. Su cortesía es tan perfecta que resulta pasivo-agresiva. Su sonrisa parece dibujada con marcador permanente.
  • LA HERMANA THOR (Hermenegildo): Hábito de monja y una barba de tres días que ni el velo puede ocultar. Vende un misterioso pan al vapor “de convento”. Voz ronca de barítono.
  • EL POLI: Agente de los que pasan en bici para que los dejen atrás los ladrones en moto. Cínico, robusto, y una excepción en su medio: lee los libros que le prestan los vecinos mientras se aburre de vigilar nada.
  • EL TAMALERO: Comerciante ambulante. Dueño de un carrito de metal que apenas sirve. Cínico, pragmático y con una bocina estridente.
  • REPARTIDOR: Joven ansioso de la aplicación Mercado Lucha. Carga una mochila enorme de repartos y vive estresado por las exigencias de tiempo real de su plataforma.

ESCENARIO:
Casa vieja remodelada en alguna colonia céntrica de la Ciudad de México. Una minúscula barda y una reja que deja ver todo separa la puerta principal de la casa de la banqueta y la transitada calle. En lo que antes era un garaje, ahora hay un patio atiborrado de compras fallidas compulsivas online: una bicicleta fija, un soplador de hojas, un asador ridículamente grande y oxidado, un inflable indescifrable, un escalón para aeróbics y una pelota enorme de Crossfit.







ACTO ÚNICO

ESCENA 1

(Al abrirse el telón, la luz es de una mañana templada de la CDMX. JULIO, con unos enormes audífonos inalámbricos sobre las orejas, termina una serie extenuante de ejercicios con su escalón aeróbico. Se quita los audífonos, dejándolos al cuello, y toma agua de un termo metálico. De fondo, muy tenue, se escucha el claxon de un auto lejano).

JULIO
(Mirando su Apple Watch, al público)
Siete de la mañana. Treinta minutos de cardio, diez de meditación y nadie ha venido a venderme cinturones, ni a preguntarme por la calle Pajaritos, ni a tratar de podar la hiedra inexistente de mi reja, que por algo la quité. Así como normalmente quito el timbre para que no vengan a ofrecerme Yakult, a pedirme dinero para la tambora, a preguntarme si no quiero vender mi casa, o para pedirme que les conteste una encuesta sobre las importantes lámparas incandescentes y las cámaras de seguridad que quieren poner en todas las casas... ¡Sí, cómo no! Con la instalación pagada por mí y la vigilancia hecha por mí con mi computadora... Bueno, hoy sí dejé el timbre conectado porque hoy llega normalmente el que mide el consumo de la luz, y también tengo que tirar la basura y recibir al que revisa que la instalación de gas natural esté funcionando bien... Ah, pero lo más importante es que estoy pendiente porque hoy... ¡Hoy llega el paquete de Amazon con mis luces inteligentes, y el de Mercado Lucha con los termos interactivos y las pelotas de gel para bajar la papada! Uf... Solo espero que si me ven aquí en el patio no vengan todos los oportunistas para que les dé propina por haber desazolvado las coladeras o los que me piden que les deje lavar el auto... que no tengo. O peor... los que me prometen el paraíso en el cielo, o los que me advierten que el fin de los tiempos está ya programado para dentro de treinta y cinco horas y que debo ser más atento con mis semejantes y más sensitivo y empático porque ya va a llegar el día de la desaparición y solo los niños poblarán la tierra... Ah, pobres niños... Muy bien... por lo pronto no ha pasado el que compra fierro viejo que venda... ¡Ah, que ni pagan por el fierro que no vendo ni compran! Pero bien, si no pasan, consideraré que Dios existe; pero si pasan al mismo tiempo los que compran fierro que venda y los que venden tamales que coma... ¡Ah! Entonces estaré seguro de que Dios no existe, o que al menos nos ha abandonado. Por lo menos por este rumbo no pasan los mariachis ni los organilleros. No, mejor me callo. ¡Jesús, Jesús, Jesús de Veracruz! Mejor ni los invoco... no hay que hablar de cilindreros, ni de temblores, ni de Testigos de Jehová, no señor.

(De repente, se escucha un "¡clank, clank!" en la reja. Julio se estremece y se toca el rostro).

JULIO
Están lloviendo piedritas... O algún gnomo de los que compré en oferta se quiere comunicar conmigo, o bien otro gnomo invisible quiere que deje salir a su amigo el gnomo a pasear o a jugar a la cancha...

(Se escucha otro "¡clinck!" justo en su nariz. JULIO estornuda, cierra los ojos y se limpia con una servilleta. Una sombra pasa rápidamente por la acera. JULIO se asoma).

JULIO
¿Hola?

(No hay nadie. Cierra la puerta del patio. Otra sombra cruza velozmente. JULIO abre de golpe y sale a la reja).

JULIO
¡¿Quién anda ahí?!

(Nadie responde. JULIO regresa al centro del patio y se suena la nariz. En ese momento, saliendo de la nada desde un rincón de la reja, aparece el TESTIGO. Su sonrisa congelada brilla bajo el sol. Da tres golpes suaves en la herrería con un bolígrafo: ¡clinc, clinc, clinc!).

TESTIGO
Bonita mañana, bonitos los días... y bonito...

JULIO
(Suspirando con una sonrisa sarcástica)
Y bonito yo, ¿no? Tres golpes en mi reja... Esa es una piedrita. ¿Esa con la que hace ese sonidito en mi reja? ¿Qué quiere?

TESTIGO
El mensaje es para quien lo quiere oír y también para el que no sabe qué quiere.

JULIO
Qué profundo. Sobre todo porque son las siete de la mañana... Le ahorro su saliva... ¡Largo de aquí!

TESTIGO
Vengo a compartir con usted una certeza ineludible. Se nos advierte que en los últimos días llegarán tiempos críticos, difíciles de soportar. Si usted se da cuenta, cada día estamos peor. ¿Se ha dado cuenta del sufrimiento humano? ¿De que los gobiernos del mundo solo desatan guerras inicuas y la Gran Babilonia desata sus perversas manos sobre el más miserable de los inocentes? El Armagedón está a la vuelta de la esquina, Don Julio.

JULIO
(Apoyándose en su bicicleta fija, divertido)
Ah, qué bien... Aguánteme, tengo una llamada.

(JULIO se toca el Apple Watch, se acomoda los audífonos y finge hablar con alguien a gritos, ignorando al Testigo).

JULIO
¡Aló! Sí, ya te habías tardado. ¿Llegaste bien? Mucho tráfico, siempre es así... Yo seguí un rato en la cama y luego me tomé mis jugos verdes, hice mis ejercicios y ahora estoy platicando con un imbécil... ¿Cómo? Ah, sí, no sabe ni hablar, pero a eso se dedica... Ahorita le doy aire y te marco, beso... Hoy llegan mis pelotas... ¡Las de gel, baboso! Ya qué... te lo lavas.

(JULIO se quita los audífonos y mira al Testigo).

JULIO
Oiga, ¿usted dónde aprendió a hablar? "¿Cómo alguien desata sus perversas manos sobre el más miserable de los inocentes?" O sea, ¿cómo? ¿La Gran Babilonia desatóc sus perversas manos porque alguien la había secuestrado? ¿Y luego ella, como estaba amarrada, se desató? ¿Y luego se fue directamente sobre el más miserable de los inocentes, que seguro estaba por ahí? Digo, eso hizo en lugar de escapar, que es lo que yo hubiera hecho... ¡Así como ahora quiero escapar de usted y de esta conversación estúpida! ¿Le he dicho ya que no me interesa lo que me tenga que decir?

TESTIGO
(En tono fanático)
La "Verdad Absoluta" es que los "tiempos críticos" de la miseria y del hambre llegarán, y los que serán absorbidos el día de la recuperación serán los únicos que se salven. Los que se queden estarán sufriendo las desgracias de los jinetes del Apocalipsis; pero si algunos son dignos de salvación por medio de su fe, serán salvados para toda la eternidad. Mire, tengo esta revista donde le explican todo.

JULIO
Los siete jinetes los padecemos un martes cualquiera en la Ciudad de México. ¿Qué es lo que realmente quieres? ¿Mi salvación eterna o solo vienes a cumplir tu cuota de revistas entregadas para que no te regañen en tu congregación?

TESTIGO
(La sonrisa se le tensa un milímetro, pero no se rompe. Da un paso hacia ADENTRO de la cochera, cruzando la línea de la reja)
No es una cuota, Don Julio. Es amor por el prójimo. El escepticismo y la violencia nos hacen más fuertes; somos unos mártires del rechazo, pero si al menos una cabeza del redil se salva, estaremos más que bien servidos... En las escrituras está dicho: aquel que agacha la cabeza es digno de perdón, y los cimientos de la soledad terminarán cuando el ángel exterminador salve a los que sean dignos de compasión y de perdón.

JULIO
(Dando un paso atrás, midiendo la invasión de su espacio)
El Génesis lo conozco bien, amigo. Es un libro muy ameno, pero yo prefiero el Cantar de los Cantares, o bien el libro de Job... Admiro la fe de los que tienen todo resuelto con un solo libro que leer... Yo, que tuve que leer mil libros al mes, me admiro de que algunos tengan todo resuelto con una buena edición de la Biblia. Todo resuelto, ¡qué fácil! Es como jugar al ajedrez sabiendo que tu oponente va a hacer la misma jugada todas las veces de la misma manera... y así siempre ganas.

TESTIGO
(Se mete por completo al patio ante la indignación de Julio. Con naturalidad, el Testigo se sienta en la bicicleta fija y empieza a pedalear)
Llegarán los tiempos en que los incrédulos tengan todas las palabras pero ninguna de las razones... Oiga, ¿y si me regala su bici? Se nota que usted ni la usa.

JULIO
¿Qué le hace pensar...? ¡Oiga! ¿Quién lo invitó a pasar?


ESCENA 2: LA OCUPACIÓN

(Sin pedir permiso, entra al patio la HERMANA THOR. Camina con pasos pesados que hacen retumbar el suelo. Carga una canasta de mimbre con un letrero que dice: "MISTERIOSOS PANES AL VAPOR". Los panes están cubiertos con plástico).

JULIO
¡Y a usted también! ¡¿Quiénes son ustedes y por qué se meten en mi casa?!

HERMANA THOR
(Con su voz ronca de barítono, que delata inmediatamente al hombre debajo del hábito)
¡Pan al vapor! ¡Pan sin gluten, sin azúcar, mejor que el chino! Hechos todos en el convento de las hermanas de la fe... Muy buenos, panecillos voladores con un toque especial de... vainilla.

JULIO
(La mira de arriba abajo, deteniéndose en la barba de candado que resalta bajo el velo. Levanta una ceja)
Oiga... amigo, hermanito superior... No sé de qué convento se escapó, pero su disfraz es pésimo... ¿Panecillos voladores?

TESTIGO
(Indignado, se baja de la bicicleta fija, husmea en la canasta de la monja y voltea a ver a Julio con desaprobación)
Lo sabía... Usted es hijo de... la tentación. (A la Hermana Thor) ¿Está seguro de que son sin gluten?

HERMANA THOR
(Se le hincha la vena del cuello. Da un paso hacia Julio, arrinconándolo contra la bicicleta fija. Habla con su voz natural de barítono, olvidando el tono religioso)
Yo misma los hice... Con harina de coco... No mucha, ya saben, porque luego duele la cabeza... Pero cada pan es una escalera al cielo... Y si les gusta, les traigo más el martes próximo.

TESTIGO
(Recapacitando. Se pone en medio con la sonrisa intacta y le toca el brazo a Julio)
Don Julio, por favor, no caiga en el pecado del camino fácil. La Hermana es una obvia manifestación de la serpiente que lo quiere tentar y llevar a la gehena antes de tiempo.

JULIO
(Fascinado por el absurdo, riéndose)
¡Esto es una genialidad! ¡Usted me amenaza con el fuego eterno, pero bien que le brillaron los ojitos cuando la hermana ofreció sus brownies voladores! ¡Es bellísimo!

HERMANA THOR
¡Vapor!

JULIO
¿Qué dice?

HERMANA THOR
Si quiere brownies son más caros, ya sabe, por la masa... Pero mis panes al vapor, ya sabe, los pone arriba al vapor...

JULIO
¡Pero mire, hermano, pero qué ingenioso!

(Se escucha un audio a todo volumen proveniente de la calle: "¡Tamales, tamales oaxaqueños… Pida sus ricos y deliciosos tamales oaxaqueños...!". Entra el TAMALERO empujando su carrito de metal. Se mete hasta el centro de la cochera, se detiene, saca un cigarro y lo enciende, dejando el audio reproduciéndose en un loop infinito y estridente).

JULIO
(Tapándose un oído, gritándole al Tamalero)
¡Oye, amigo! ¡Está bien que vendas, pero te metiste a mi propiedad privada! ¡Y apaga esa bocina, por favor, que me vas a reventar los tímpanos!

TAMALERO
(Apaga el sonido de golpe. Se sienta tranquilamente en la caja de madera de Julio)
No se esponje, jefe. El sol sale para todos. Aquí hay buena sombra y la lámina de su techo tapa el calor. Si quiere que me mueva, cómpreme toda la vaporera de verdes o hágale como quiera. De aquí no me muevo hasta que termine mi turno.


ESCENA 3: LA LEY DE LA CALLE

(Entra el POLI en su bicicleta de patrullaje, despacio. Trae las manos apoyadas en su cinturón de cargo, el cual cruje por el peso de la macana y la panza).

POLI
A ver, a ver... ¿Qué tenemos aquí? Se está reportando en el chat de seguridad del cuadrante un altercado con violencia verbal hacia una ministra de la fe y un comerciante ambulante registrado.

TAMALERO
Calificado. Soy un ambulante calificado, ISO 9000.

JULIO
¡Oficial, qué bueno que llega! Por favor, desaloje mi cochera. Este señor metió su carrito de tamales a mi casa, el joven del traje me quiere mandar al Armagedón y esta "monja" mejor no le digo qué vende porque nos lleva a toditos a la delegación. ¡Haga valer el estado de derecho!

POLI
(Mira al Tamalero, luego a la Monja y finalmente a Julio. Saca una libreta vieja)
Mire, profesor... Yo aquí lo único que veo es un conflicto de intolerancia vecinal. La Hermana está ejerciendo su derecho al comercio artesanal, el joven del traje está ejerciendo su libertad de culto protegida por la Constitución, y el compañero de los tamales está buscando el pan de cada día en un espacio público de transición. No se me ponga clasista, Julio.

TAMALERO
Sí, pinche Julio, ya ni la chingas. No seas pinche clasista.

JULIO
¡¿Espacio público de transición?! ¡Es mi cochera! ¡Tengo las escrituras en la sala! ¿Es que nadie en este maldito código postal tiene noción de la lógica empírica?

POLI
(Se acomoda la gorra, con una sonrisa astuta de quien leyó algo en la preparatoria)
La lógica empírica no da permisos de desalojo, jefe. De hecho, si nos vamos a los textos, usted no puede demostrar empíricamente si el carrito de tamales debe estar aquí o en la esquina. Hasta que no tengamos un dictamen forense del universo, esto es un empate técnico. ¿Qué es el aquí o qué es el allá? ¿Realmente existimos? Esto que vivimos, ¿es la realidad o es el sueño de un sueño? Ya lo dijo Immanuel Kant en la Crítica de la razón pura: ante la duda, deje trabajar a la comunidad.

JULIO
(Con los ojos abiertos de par en par, asombrado)
¡No puede ser! ¡Usted me está citando a Kant! ¿A Kant... Kant? ¡Estoy en una pesadilla, sin duda! ¡Váyanse todos de mi jardín, váyanse de mi sueño!

TAMALERO
¡Kan-kan, kan-kan!

TESTIGO
(Aprovechando el caos, arrinconando a Julio contra la pared)
¡Esa no es la verdad, Julio! Usted vive en el pecado, debe aceptar que todo eso que compra no lo necesita.

JULIO
¿Por qué me dice Julio? ¿Quién le dijo que me llamo Julio?

POLI
Todos te conocemos, Julio... A ti te gusta el pan hervido.

TAMALERO
Te gusta el pan hervido, te gusta, te gusta...

HERMANA THOR
El pan al vapor, pero también le gustan los brownies.

POLI
¿Anden, y a quién no?

JULIO
Esto no es posible... ¿Usted también, Poli?

POLI
¿Qué? Son ricos, ¿qué no?

TESTIGO
(Toma a Julio de los brazos, rodeándolo)
Julio, acéptelo, vive en el pecado. Las llamas, las llamas eternas llegarán. Acepte la revista, deje de comprar a plazos, no compre aspiradoras de hojas, no compre pelotas de Crossfit, no sea ateo. Crea que hay un único Dios verdadero. Véngase conmigo al templo, rezaremos juntos, acabaremos con la bestia... Hay un solo Dios verdadero.

JULIO
Oiga, no me jalonee. Usted ni sabe hablar.

TESTIGO
No puede negar la existencia de Dios...

JULIO
Tampoco puedo afirmarla, por eso soy agnóstico. ¿Lo entienden? ¡Ya lo dije, SOY AGNOSTICO!

TESTIGO
¿Ag... agh... qué?

HERMANA THOR
Dios nos libre.

TAMALERO
Yo ya me iba... Esto es demasiado.

JULIO
(Tomando su postura de antiguo profesor de filosofía, con suficiencia y erudición)
¡Por favor! ¡Qué ignorancia tan supina! Agnóstico viene del griego a (sin) y gnosis (conocimiento). El agnosticismo es la postura filosófica que sostiene que la existencia de Dios, lo divino o lo sobrenatural es incognoscible para la razón humana. ¡Grandes mentes como Thomas Henry Huxley, que acuñó el término, Bertrand Russell o el mismísimo Immanuel Kant plantearon que la razón no puede probar ni negar lo absoluto! ¡No somos ateos dogmáticos, somos escépticos racionales!

(Silencio sepulcral. Todos se miran desconcertados).

TAMALERO
¡Ah, ya entendí! Agnóstico viene de "Ag", que significa "Hágase la voluntad", y "gnóstico", que viene de "Dios". O sea: "Hágase la voluntad de Dios". ¡Es un mensaje divino clandestino! Usted es un enviado, profesor.

TESTIGO
¡Exacto! Además, agnóstico viene de "asno", que significa burro, y "tico", relativo a Costa Rica. O sea: un burro costarricense que no quiere leer las revistas gratis.

HERMANA THOR
¡No, no! Agnosticismo es cuando te dan un diagnóstico médico en agosto. ¡Agosto-Diagnóstico! O sea que se va a morir pronto si no compra mis galletas sin mantequilla.

JULIO
(Agarrándose la cabeza, desesperado)
¡NO SEAN TARADOS! ¡Es lo que soy, no me pueden ofender diciendo tanta tontería!

POLI
(Pidiendo orden con su silbato)
¡A ver, silencio, acémilas! Dejen hablar al experto. (Al público, de forma muy simple y natural) A ver... ser agnóstico es, básicamente, no tener fe en Dios... pero tampoco negar la posibilidad de que exista, porque al final del día nadie ha regresado del más allá con un video de TikTok a demostrarlo. Es decir: "Quién sabe, puede que sí, puede que no". ¿Verdad, profe?

JULIO
(Sorprendido y aliviado)
¡Exacto, Comandante! ¡Al fin alguien con un gramo de seso!

POLI
Ah, yo sé de eso... Los agnósticos no solo no son ateos, sino que...

TAMALERO
Ya estuvo, Poli, sus cinco minutos de fama ya pasaron. Ahora vamos a hablar de viejas...

POLI
Disculpe, señor Tamalero, yo soy un hombre de la academia, he leído mil libros...

TAMALERO
Ah, sí... Si yo lo he visto estar ahí parado sin hacer nada. Mejor ya cómprese una moto para que no se le escapen los rateros, porque con la bici nomás le chiflan...

POLI
¡He leído a Kierkegaard, y a Mario Puzo, y a Harry Potter!

TESTIGO
Pecadores, todos son pecadores... Pero el peor de todos es este miserable profe, porque él cree que tiene la razón. Es un soberbio y debe ser aniquilado, ¡acabemos con él! ¡O será quemado eternamente por las llamas del infierno, oigan!

(Nadie le hace caso al Testigo. De pronto, entra corriendo al patio el REPARTIDOR de Mercado Lucha cargando una caja enorme y esquivando hábilmente el carrito de tamales).

REPARTIDOR
¡Julio de la Torre! ¡Mercado Lucha! ¡Traigo tus pelotas y tus croquetas! ¡Dame el código de entrega rápido que la aplicación me está descontando diez pesos por cada minuto que me tardo parado en esta zona de conflicto! ¡Dame el código!

JULIO
¡El código es... el código es...! ¡No lo recuerdo, no lo tengo! ¿Por qué están todos adentro de mi casa? ¡Sálganse, esto es una invasión!


ESCENA 4: EL QUIEBRE DEL TESTIGO Y EL CLÍMAX

(Todos los personajes comienzan a generar un caos sonoro incontrolable. El ruido se vuelve insoportable: el Tamalero enciende el audio de los tamales oaxaqueños que se repite en un loop infinito: "¡Tamales... oaxaqueños... tamales...!". El Repartidor le grita en la cara: "¡El códigooo!". La Hermana Thor se come uno de sus propios panes al vapor y empieza a bailar como loca gritando: "¡Light my fire, light my fire!". El POLI le silba el silbato de tránsito directamente en la oreja: ¡FIUUUUU!).

JULIO
(Desesperado, al límite de la cordura, agarra sus audífonos de cancelación de ruido y se los pone en la cabeza con fuerza)
¡Se acabó! ¡Activación de cancelación de ruido! ¡Adiós a su maldito surrealismo chilango!

(El diseño de sonido de la obra cambia drásticamente de golpe. El ruido de la calle se reduce a un zumbido apagado, sordo, y entra una hermosa y limpia melodía de violines de Bach. Los demás personajes siguen gritando en cámara lenta, moviendo las manos rígidamente como en una pesadilla coreografiada. Julio cierra los ojos, respira profundo y sonríe, saboreando su victoria tecnológica. De repente: ¡BIP... BIP... BIIIIIP! Un sonido agudo de alerta de batería interrumpe la música clásica).

VOZ ELECTRÓNICA DE LOS AUDÍFONOS (EN OFF)
Battery low. Power off. (Sonido de cortocircuito: ¡Pfff!).

(El silencio y la música clásica desaparecen instantáneamente. El estruendo de la calle regresa al trescientos por ciento de golpe. El silbato del policía, los gritos y el audio de los tamales le pegan a Julio como una bofetada física. Julio se quita los audífonos, horrorizado).

JULIO
¡No! ¡La batería no! ¡Malditas baterías que no duran nada!

TESTIGO
(Perdiendo por fin la paciencia, con los ojos inyectados de sangre, agarra a Julio con fuerza por la playera de Lululemon, rompiendo por completo su fachada educada y gritando con una voz desencajada de furia)
¡¿Sabes qué, Julio?! ¡Ya me cansé de que no atiendas al llamado de la fe! ¡Lievó toda la mañana invertida en ti! ¡O te arrepientes de tus malas acciones y me recibes mi revista, o ahorita mismo yo mismo te voy a llevar al infierno! ¡¿Oíste?! ¡¿Me entiendes, pedazo de pendejo?!

(Un silencio de impacto cae en la cochera. Todos los personajes se quedan congelados ante la leperada y el quiebre absoluto del Testigo. Julio lo mira fijo, y en lugar de asustarse, se le dibuja una sonrisa de absoluta y desquiciada satisfacción).

JULIO
(Con los ojos brillantes, riéndose con locura histérica)
¡Sí! ¡Entendí! ¡Te rompí los esquemitas de robotín, el testigo trajeadito! ¡Te hiciste humano! ¡Me insultaste de una manera formidable! ¡Te rompiste! ¡Esto es maravilloso!

TODOS
(Reaccionando al unísono, sacando de la nada megáfonos de vendedor ambulante. Lo rodean en un círculo asfixiante mientras avanzan hacia él, obligándolo a retroceder hacia el interior de su propia casa)
¡EL ARMAGEDÓN! ¡LOS TAMALES! ¡PAN HERVI-DO! ¡MERCADO LUCHA! ¡DAME EL CÓDIGO, CABRÓN! ¡EL CÓDIGO, EL CÓDIGO, SIN CÓDIGO NO HAY MERCANCÍA!

POLI
(Tocando el silbato sin parar)
¡Arrepiéntase con Kant, profesor, porque de aquí no sale si no paga la fianza de la razón!

TODOS
(A grito pelado en sus orejas, las voces se distorsionan y se mezclan)
¡¡¡OIGAAAAA!!! ¡¡¡CONTESTE, SEÑOR JULIO!!! ¡¡¡OIGAAAAA!!! ¡¿CUÁL ES EL CÓDIGO?! ¡YA DESPIERTE! ¡Mercado Lucha! ¡Estamos en la puerta! ¿Señor Julio? ¡Llegamos!

(Julio retrocede a tientas, tropieza con su propia bicicleta fija y cae de espaldas hacia el interior de su sala oscura. La masa de personajes se mete a la casa detrás de él como una horda, devorándolo en un torbellino de brazos, delantales, hábitos y carpetas).

(OSCURIDAD INSTANTÁNEA Y GOLPE SECO DE TAMBOR).

FIN


martes, 7 de julio de 2026

Almas en el Barrio Francés. (Una farsa espectral en Luisiana)

  


Almas en el Barrio Francés

(Una farsa espectral en Luisiana)



GAVARRE BENJAMIN


Personajes

  • MR. CLINTON (45 años): El nuevo rico de Texas. Un avaro petrolero y tejano que se pone horny y bélico de la nada por el placer de comprar propiedades baratas.
  • SCARLETT (65 años): Su esposa. Tacaña extrema, fanática de las cirugías estéticas sureñas. No puede sonreír sin levantar rígidamente el brazo izquierdo por el estiramiento facial.
  • MADAME EVANGELINE (Sombra): La elegante socialité criolla del siglo XIX. Refinada, pero malhablada cuando la hacen enojar. Usa un atomizador con "Agua de Pantano".
  • BEAU (Sombra): El rudo, guapo y sarcástico trompetista de jazz y barquero del Bayou. Tiene un soplido helado con sabor a Bourbon y mucha iniciativa para el caos.
  • MISS CORALINE (85 años): Anciana aristócrata del sur con andadera. Cascarrabias, invasora de mansiones y devota del vudú de salón.
  • MABEL (45 años): Su asistente sufrida. Obediente por fuera, pero con pensamientos muy pícaros.
  • HUNTER Y CHLOE (Los Hipsters): Pareja moderna de Nueva York, insoportablemente optimistas, amantes del diseño boho-chic y de sus perros pug.
  • BARÓN SAMEDI (La Muerte): Inspirado en el espíritu del vudú. Lleva túnica, sombrero de copa, la cara pintada de calavera y una guadaña/bastón. Se comunica como un mimo flojo, toma té con ron y hace ruidos guturales.

Escenario

El lujoso pero decadente salón de una mansión antebellum en el Barrio Francés de Nueva Orleans. Hay un piano de cola cubierto con una sábana, un biombo elegante y un escritorio con una botella de Bourbon antiguo.

ACTO ÚNICO

ESCENA 1: LA TRADICIÓN OFENDIDA

(Al abrirse el telón, CLINTON y SCARLETT revisan las paredes con avaricia. Sentados sobre el piano están EVANGELINE y BEAU, invisibles para los vivos.)

CLINTON (Frotándose las manos y respirando agitado, acomodándose el sombrero tejano) ¡Scarlett, mi amor! Estar en esta mansión criolla que compramos por tres centavos en el remate judicial... ¡no sé qué me pasa con el calor del sur, pero me está alborotando la hormona! ¡Bésame, mi muñeca de silicona, que me pongo como toro de rodeo!

SCARLETT (Empujándolo rígidamente mientras se le levanta el brazo izquierdo hacia el techo) ¡Quítate, Clinton, que se me van a botar los puntos del estiramiento del cuello! Además, el aire de Luisiana me huele raro...

EVANGELINE (Indignada, sacando un atomizador dorado de su vestido de encaje) ¡Qué vulgares! Beau, es hora de usar el perfume familiar de mi tía abuela: "Esencia de Pantano Olvidado".

(Evangeline rocía el aire directamente hacia las caras de los texanos. Clinton y Scarlett se detienen en seco, arrugando la nariz.)

CLINTON ¡Cielos, mi amor! ¿Se desbordó el río Misisipi? ¡Huele a caimán podrido!

BEAU (Dando un paso al frente, tronándose los dedos y ajustándose su corbata de lazo) Déjamelos a mí, Evangeline. A estos yanquis les hace falta una buena lección de jazz espiritual.

(Beau se acerca sigilosamente por detrás de ellos, les agarra las cabezas con sus manos invisibles y les sopla fuertemente en la nuca) ¡Fuuuuu!

CLINTON Y SCARLETT (Dando un brinco al mismo tiempo, tocándose el cuello) ¡¡Ay, maldición!! ¡Qué frío!

ESCENA 2: EL EFECTO ESTROBOSCÓPICO Y EL DESPRENDIMIENTO

CLINTON (Tratando de calmarse, ve la botella en la mesa) ¡Mira! Una botella de Bourbon gratis. ¡A la salud del remate!

(Clinton sirve dos copas. Ambos beben de un trago largo. Al instante, se congelan en una postura dramática. La luz cambia a un rojo intenso de club de vudú y comienza un efecto estroboscópico. Suena una trompeta de jazz distorsionada y fúnebre.)

(En cámara lenta, los actores que interpretan a Clinton y Scarlett hacen el gesto de "desprenderse" de sí mismos, dando un paso ligero hacia atrás, mientras la luz enfoca sus "cuerpos" que caen rígidos al suelo. El efecto cesa. Las sombras parpadean, ya libres.)

CLINTON (FANTASMA) (Viendo su propio cuerpo en el piso) ¡Ah, chinga! ¿Quiénes son ustedes? ¿Y por qué nos estamos viendo desde el piso?

BEAU (Poniéndole un pie encima al "cuerpo" de Clinton en el piso y cruzándose de brazos) Porque ya cruzaron el Misisipi, patrón. Pero lástima que su destino no es aquí arriba.

EVANGELINE (Con una sonrisa gélida) ¡Bienvenidos a la inmortalidad, par de tacaños! Tomaron de mi reserva personal. El Barón ya viene por su comisión.

(Desde el biombo, el BARÓN SAMEDI entra arrastrando la guadaña. Se detiene, mira a los avaros, saca un reloj de arena, lo señala con impaciencia y hace un sonido gutural seco y reprobatorio: "¡Ajem! 💀".)

CLINTON (FANTASMA) ¡Nooo! ¡Mis pozos de petróleo! ¡Esto es un maldito fraude!

BARÓN SAMEDI (Hace un gesto de mimo señalando hacia el suelo y emite un quejido grave y definitivo: "¡Grrrr uju! 💀".)

(Beau les da un ligero empujón y una fuerza invisible arrastra a Clinton y Scarlett hacia la oscuridad del Purgatorio del pantano.)

ESCENA 3: LAS INVASORAS Y EL TROMPETISTA

(Las luces regresan a un tono ámbar. Se escucha afuera el rítmico golpe de una andadera de aluminio: "¡Taca, taca, taca!". Entra MISS CORALINE empujando su andadera, seguida de MABEL con pesadas maletas.)

CORALINE ¡Perfecto, Mabel! Me merezco vivir aquí, en este palacio criollo. ¡Esta casona es mía por derecho histórico! Yo conocí a los dueños originales. Madame Evangeline era una insufrible pretenciosa y su músico, Beau, un pelado infame que olía a tabaco y ron.

EVANGELINE (Furiosa, dando un paso al frente) ¡¿Cómo me llamó la vieja bruja?! ¡Beau, ataca!

BEAU (Con una sonrisa lobuna) Con mucho gusto, Madame. A esta servidora le voy a quitar el estrés laboral de un plumazo.

(Beau se desliza detrás de Mabel y le planta un beso ruidoso y espectral en el cuello. Mabel se tensa, abre los ojos como platos y empieza a suspirar con una sonrisa de oreja a oreja, retorciéndose.)

MABEL (En un aparte al público, abanicándose) ¡Ay, dios mío!... ¡Ah, qué bárbaro, este trompetista está bien bueno!... (Se tapa la boca, asustada) ¡¿Lo dije o lo pensé?!

CORALINE (Volteando, escandalizada) ¡¿Pero qué te pasa, Mabel?! ¡Pareces gata en tejado de zinc caliente! ¡Compórtate, que estamos en una ocupación respetable!

ESCENA 4: EL DÍGALO CON MÍMICA MORTAL

(Coraline avanza hacia el escritorio y ve un libro de hechizos antiguos abierto.)

CORALINE Mira... El grimorio de la mansión. (Lee en voz alta, entrando en trance poético) "Y los espectros del vudú... están esperando... por nosotras..." ¡Ay, el soponcio del sur!

(Coraline cae fulminada por el paro cardíaco. Queda tiesa en el suelo. Mabel entra en pánico, pero el BARÓN SAMEDI aparece flotando a su lado.)

(El Barón le toca el hombro. Mabel voltea, aterrorizada. El Barón, actuando como un mimo en "Dígalo con mímica", señala el cadáver de Coraline, luego señala a Mabel y empieza a hacer señas para que repita las palabras malditas. El Barón simula abrir un libro con las manos.)

MABEL (Adivinando la mímica, nerviosa) ¿Un... un libro? (El Barón asiente feliz y señala hacia arriba de forma mística) ¿Y... y los espectros del vudú? (El Barón aplaude y hace como que espera impaciente mirando un reloj imaginario) ¿Están esperando?... (El Barón señala a Mabel y a Coraline) ¿Por nosotras?

(El Barón pone cara de "¡Eso es!" y hace un gesto dramático de llevarse la mano al corazón y caer muerto. Mabel suspira aliviada y resignada.)

MABEL ¡Ah, qué la chingada!... Pues pensándolo bien, para lo que me queda de sueldo y de vida... ¡No me voy a quedar sola lidiando con el velorio en este pueblo! ¡Acompáñeme, señora! ¡¡Ujujuy!!

(Mabel se lleva las manos al pecho exageradamente y cae al suelo de forma teatral.)

(Se repite el efecto de luces rápidas y cámara lenta. Los espíritus de CORALINE y MABEL se levantan ágilmente de sus cuerpos.)

CORALINE (FANTASMA) ¡Vaya! ¡Ya no me duele la cadera! Beau... sigues igual de guapo, pecador.

BEAU (Guiñándole un ojo a Mabel mientras le ofrece el brazo a Coraline) Y ustedes se verán fantásticas en los desfiles de medianoche, damas. Bienvenidos al club.

INTERMEDIO MUSICAL: EL SEGUNDO DE LÍNEA (SECOND LINE)

(Las luces cambian a un tono azul y morado de Mardi Gras. Comienza a sonar una melodía de jazz tradicional de Nueva Orleans, muy rítmica y alegre.)

(Los cuatro fantasmas -Evangeline, Beau, Coraline y Mabel- junto con el BARÓN SAMEDI, se alinean en el escenario. Comienzan a hacer un número musical de "Second Line": un bailecito coordinado con sombrillas y pañuelos, con pasos cómicos. Beau saca una trompeta invisible y hace como que toca el solo.)

(Durante el baile, el Barón arrastra los dos "cuerpos" del piso hacia atrás del biombo con total parsimonia. Al terminar la coreografía, todos posan con los brazos en el aire. Un cartelón antiguo en la pared del fondo dice con letras góticas: "UN AÑO DESPUÉS...". La música termina con un golpe de tambor.)

ESCENA 5: LA INVASIÓN HIPSTER Y LA VENGANZA SÁDICA

(Las luces regresan al tono ámbar. Se escucha afuera el claxon de una mudanza y ladridos agudos: "¡Yaps, yaps, yaps!". Las puertas se abren de golpe. Entran HUNTER y CHLOE, vestidos con ropa vintage de diseñador, sombreros fedora y café de especialidad en las manos.)

HUNTER (Mirando el techo con emoción) ¡Chloe, amor! ¡No puedo creer que tengamos esta propiedad histórica en pleno French Quarter! ¡Tiene una energía súper espiritual! Quitaremos todo este papel tapiz viejo y los biombos de madera.

CHLOE ¡Sí! Todo de blanco minimalista industrial. Y en esa esquina pondremos las camitas de nuestros tres perritos Pug. ¡Qué bueno que decidimos no tener hijos para conectar con el misticismo del lugar!

BEAU (Poniéndose al frente del grupo de fantasmas, tronándose los cuellos y estirando los brazos de forma ruda) ¿Blancos industriales? ¿Perros Pug? A estos dos niños de papá los voy a ahogar en el pantano de cabeza.

EVANGELINE (Con una sonrisa macabra) Esto es el fin de la civilización... Arruinen su preciada "energía", mis espectros.

(Los cuatro fantasmas se alinean lentamente frente a los hipsters. Sus rostros se tornan sádicos, malévolos y sin pizca de piedad. El Barón Samedi se coloca en medio de los cuatro.)

CORALINE (FANTASMA) A estos me los almuerzo yo misma con un buen plato de Gumbo.

MABEL (FANTASMA) Les vamos a dar la bienvenida que se merecen.

(De pronto, las luces cambian a un verde y morado tétrico. Los cuatro fantasmas, liderados por Beau que da un paso amenazante, avanzan al mismo tiempo. Hunter y Chloe se detienen en seco; el aire se vuelve helado y sus expresiones cambian de la alegría al terror absoluto. Se congelan del miedo, incapaces de moverse.)

(EL BARÓN SAMEDI camina tranquilamente hacia adelante, se para frente a los hipsters aterrorizados, jala una silla del escritorio y se sienta con absoluta parsimonia. Saca una taza de té con ron invisible, le da un sorbo lento mientras mira fijamente a la pareja y, rompiendo el silencio, lanza una carcajada espectral, profunda y espeluznante:)

BARÓN SAMEDI (Con un eco gutural, sádico y estruendoso) ¡¡¡JAJAJAJAJA... JAAAA!!! 💀

(Los cuatro fantasmas sonríen con crueldad rodeando a sus nuevas víctimas mientras el telón cae rápidamente.)

TELÓN

FIN

 

 

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